viernes, junio 11, 2010

Saga Love at stake

libro 1Como casarse con un Vampiro Millonario


Roman Draganesti es encantador, atractivo, rico.... y tambien es un vampiro. Pero este vampiro acaba de perder uno de sus colmillos incando los dientes en algo en lo que no debia. Ahora tiene una noche para encontrar a un dentista antes de que sus poderes naturales de curación cierren la herida, convirtiendole en mordedor asimetrico para la eternidad.
Las cosas tampoco van bien para Shanna Whelan. Tras ser testigo de un horrendo crimen, es la siguiente en la lista de la mafia. Y su carrera como dentista parece estar de capa caida por su miedo a la sangre. Cuando Roman la rescata de un intento de asesinato, ella se pregunta si acaba de encontrar al hombre que puede mantenerla con vida. A pesar de que la atraccion ente ellos es inmediata y ardiente, ¿PodráShanna conquistar su miedo a la sangre para arreglar el colmillo de Roman? ¿Y si lo hace, que impedirá que Roman utilice sus colmillos en ella?



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Libro 2 Vamps and the City


Capítulo 1

- Ocho y veinte PM, hombre caucásico, cinco pies de alto, veintitantos años, dejando un Honda Civic blanco-, Austin Erickson murmuró en su mini grabadora. Se ajustó la lente telescópica de sus prismáticos nocturnos y enfocó observando todo el aparcamiento. El tipo no parecía estar armado. Más importante aún, él llevaba una taza tamaño king-size de café gourmet y una bolsa de rosquillas. Hombre de suerte. Normalmente, esí sería considerado... bueno, normal. Pero este era el estacionamiento del vampiro Digital Red. Nada era normal aquí. Especialmente después del atardecer.

Austin cambió sus prismáticos por una cámara de 35 mm y volvió a mirar al tipo.

- El sujeto es humano. Entró.

¿El tipo tomaba el desayuno dentro de DVN? ¿No se da cuenta de que podría ser el desayuno? Un corte de luz iluminó el estacionamiento, y luego desapareció lentamente cuando la puerta se cerró.

Era ya de noche, una vez más. Austin había estacionado su Acura negro en la esquina de este lote, en Brooklyn. El gran almacén que contenía DVN estaba oscuro, todas las ventanas estaban tapadas. Sólo tres letras, DVN, brillaban con luces fluorescentes en rojo sobre la puerta laqueada de negro.

Con un suspiro, dejó caer su cámara en el asiento del pasajero. Supuso que el chico estaría bien. Austin había estado observando al vampiro propietario de la televisora hace cuatro noches ahora, y cada noche, varias personas se aventuraron en su interior. Su conclusión, en realidad DVN contrató a un puñado de mortales. ¿Los pobres saben que están trabajando para criaturas demoníacas? ¿Estarán sus mentes controladas? Tal vez los vampiros ofrecen un gran plan dental.

Cualesquiera que sean sus razones para estar allí, por lo que Austin podría decir, todos los seres humanos salían de trabajar a las cinco de la mañana, todavía vivos y aparentemente en buen estado de salud. Extraño, pero entonces, había un montón de cosas extrañas sobre el mundo de los vampiros.

Él se enteró de su existencia hace unas seis semanas, cuando al oficial de operaciones de la Agencia Central de Información (CIA) Sean Whelan lo habían transferido al equipo de Vigilancia. Sean había explicado lo vicioso que son estos vampiros asesinos, por lo que Austin estaba deseoso de proteger a los inocentes. Él esperaba acción, mucha acción, clavando estacas de madera en desagradables criaturas verdes con la carne podrida y la frente llena de baches. En su lugar, había encontrado una red de televisión donde los vampiros se veían y actuaban como seres humanos.

De hecho, la única manera que Austin podría identificar a un humano de un vampiro era mirando a través de la Cámara de 35 mm. Tanto los vivos, como muertos vivientes resaltaban en una cámara digital, pero los vampiros no pueden aparecer en un 35-mm por la misma razón que nunca se ven en un espejo. Su imagen no puede ser reflejada.
Colocó el 35mm hasta el suelo del asiento del pasajero. El resto de su equipo estaba allí, gafas de visión nocturna, cámara digital con lente nocturna, una Glock con balas de plata, un ordenador portátil, y su nuevo y favorito, visor de vídeo CV-3. Dios, amaba trabajar para la CIA. Él tenía lo último en tecnología.

También tenía una caja de estacas de madera. Hechas en China por una empresa especializada en palillos. La caja estaba sobre el asiento trasero de su coche, abierta y lista para emergencias.

Abrió su computadora portátil en el asiento del pasajero tecleó la frecuencia secreta para entrar encubierto en transmisiones de DVN. La pantalla de entrada apareció en el monitor. Bueno, el noticiero vampiro seguía en pie. Y libres para ser tomados. Naturalmente, nadie podía imaginar que sus transmisiones secretas serían violadas, y no colocaron suficiente seguridad a sus archivos. Todo era indicativo de lo que Austin consideró su debilidad más obvia. Su arrogancia. Colocó su USB de 10Gb y comenzó a grabar toda la información.

Esta era su misión, en las afueras de DVN, adquirir información, y lo más importante, conocer el paradero de la hija de Sean, estaba cautiva. La última vez que había visto a Shanna fue hace ocho días en el Parque Central. Ella había estado rodeada de un ejército de Vampiros escoceses. Para Austin, ella se veía como un cautivo dispuesto, pero Sean insistió en que le lavaron el cerebro. Terriblemente superados en número, forzaron al equipo de vigilancia a retirarse, Shanna Whelan quedó atrás.

Sean se puso furioso. El vigilaba con estacas el apartamento de Romano Draganesti cada noche, pero hasta ahora, no había señales de su hija. Se le había ordenado a Garrett vigilar el aquelarre ruso en Brooklyn. Alyssa estaba vigilando las Industrias RoMatech. La chica nueva, Emma, estaba en la oficina en Midtown y revisaba los informes de la policía para detectar cualquier participación de vampiros. Austin estaba en DVN viendo, la instalación y las transmisiones.

Se puso el visor de vídeo CV-3. Las gafas especiales lo liberaron de tener que mirar la pantalla de su ordenador. Él podría continuar escaneando el estacionamiento mientras DVN juega en una pantalla virtual delante de sus ojos.

Según el locutor DVN, el aquelarre ruso estaba sumergido en el caos. Algunos de los miembros hombres del aquelarre se niegan a aceptar dos mujeres como maestros. Una guerra civil podría estallar. Austin sonrió para sus adentros. Dejemos que los fangosos vampiros se maten los unos a los otros.

Se sirvió una taza de café de su termo. Santa cafeína, él lamentaba que no fuese gourmet. Y un par de bocadillos estaría bien. Debería haber confiscado esos buñuelos que llevaba el muchacho como pruebas. Mientras bebía, un comercial empezó. Una mujer atractiva solicitó su deliciosa bebida baja en colesterol y azúcar. Sangre Lite.

Austin casi se ahogo, escupió el café por todo el volante antes de que lograra tragar. ¿Alimentos para la dieta de vampiros? Cogió una toalla vieja para limpiar el desorden. Lo siguiente fue el programa vampiro de entrevistas con celebridades, protagonizada por Corky Courrant. Miró a los pechos de la anfitriona. Esas tenían que ser implantes.

Su atención se desvió cuando una foto apareció en la pantalla junto a la cabeza de Corky. Una

foto de Draganesti.

- ¡Nunca lo vas a creer!- Corky exclamó con una sonrisa. -El soltero más codiciado en América se va a casar! Sí, Roman Draganesti, maestro del aquelarre vampiro de la de la Costa Este, inventor multimillonario de la sangre sintética y Cocina de Fusión, y Director General de RoMatech Industrias ha anunciado su compromiso. ¡Y nunca van a creer quien es la suertuda novia! ¡Manténgase sintonizado!

Otro comercial comenzó, esta vez para una pasta de dientes especial para vampiro, garantizando que blanqueará sus colmillos o le devolverán su dinero. Austin se preguntó si había una dama vampiro en casa, lanzando mal de ojos porque el superbachelor Roman Draganesti se casa con alguien más. Todo sonaba muy raro. Podían los vampiros realmente ¿enamorarse? ¿Y dónde harán sus votos matrimoniales? Sin duda, los demonios no van a la iglesia. ¿Y cómo podrían prometerse "hasta que la muerte los separe" si ya estaban muertos?

Una cosa era segura. La novia es mejor que no sea Shanna Whelan. Sean iría super armado. Literalmente. Probablemente detone un camión cargado de C4 en el Upper East Side, donde se encuentra adosado Draganesti.

Corky llegó de nuevo. Otra foto se muestra.
- Oh, mierda-. Austin hizo una mueca. Era una imagen de Draganesti y Shanna Whelan juntos.

- ¿Puedes creerlo?- Corky chilló. - ¡Roman Draganesti se casa con una mortal!

El santo matrimonio. Austin se sacó el visor de video CV-3 y lo dejó al lado de su ordenador portátil. Esta fue la peor noticia. Con un gemido, se inclinó hacia adelante y chocó la frente contra el volante. Sean querrá tomar represalias. Y sólo había cinco agentes en el equipo de vigilancia. Ellos los superaban en número para tratar de hacer algo. Y todavía no sabía dónde estaba Shanna. Ese maldito Draganesti la ocultó.

Austin estaba demasiado tenso para sentarse en el coche. Tenía que hacer algo. La unidad de disco USB todavía estaba grabando, así que no tenía necesidad de quedarse. Miró a su alrededor en el estacionamiento. Había treinta y siete coches, y la mayoría de ellos pertenecían a los muertos vivientes. Si tomaba sus placas, podría obtener sus nombres y empezar a compilar una base de datos de los vampiros conocidos.

Cogió su cámara digital y salió del coche. Estaba casi terminando de tomar las imágenes de las placas cuando el flash brillante de los faros azotó la oscuridad. Otro coche estaba entrando en el lote. Un Lexus negro de cuatro puertas.

Se mantuvo agachado, Austin se lanzó desde la cubierta de un coche a otro hasta que estuviese seguro de que el Lexus se estacionó. El zoom de la lente de la cámara se abrió en silencio y captó una placa de Nueva York.

La puerta del conductor se abrió, y salió un hombre alto, vestido con un traje caro. Austin tomó la imagen. Luego, la puerta del acompañante se abrió y una joven salió.





Joven, mi culo. Austin, apretó los dientes mientras espetó su imagen. Podría vestir como una adolescente con su falda escocesa y medias de red, pero si fuera un vampiro, podía ser mayor que la suciedad.





Desafortunadamente, no había manera de poder decir si estaban vivos o no-muertos con la

cámara digital. Necesitaba el 35-mm. Corrió a su coche, abrazando la sombra de una alta pared de ladrillos. Entonces, él la escuchó. Una tercera puerta del coche cerrarse. Se acercó alrededor de un gran SUV y alcanzó a ver el pelo rubio. La última vez que había visto a Shanna, había sido rubia. ¿Podría ser? Se acercó un poco más, permaneciendo oculto. Su boca se abrió. Ella no es Shanna. Ella es la perfección.





Siempre se había considerado a sí mismo un hombre de cara, o más importante, un hombre que

primero mira a los ojos de una mujer para tener una idea de su alma. No es posible con ésta, ya que sólo podía ver su perfil. Su nariz era pequeña, pero su boca era ancha y femenina. Una combinación dinamita, y definitivamente encendió la mecha. Él tomó unas cuantas fotos.

Su pelo largo era una mezcla de miel, marrón, oro, platino besado por el sol. Sostenido por unas peinetas que brillaban en la oscuridad y rogó que se las quitara. Su pelo es muy merecido de unas cuantas fotos.





Supuso que era de unos cinco pies de alto. Tenía que ser alta porque su cabeza era visible sobre los coches sus pechos suavemente curvados. Santas glándulas mamarias, fue suficiente para convertir a un hombre de cara en un hombre de mama. Gracias a Dios por la lente del zoom.

Salió del coche, y se alejó en unas piernas aparentemente largas. Su falda apretada tenía una abertura que se estremecía con cada paso para revelar unos pocos centímetros de sus muslos delgados.





Joder, era suficiente para convertir a un hombre de mama recién convertido en un hombre de pierna.





Pero entonces, vio cómo su falda estrecha esbozaba sus caderas y su trasero. Bollos de santa miel.





Valía una foto o dos. Y ciertamente suficiente como para convertir a un hombre de piernas conocedor de un buen botín.





Espera un minuto. Ese traje azul no se veía como algo que un vampiro use. Por lo general, ellos iban vestidos más llamativos. ¡Por supuesto! Ella no puede ser un vampiro. Ella parecía demasiado vibrante para ser una no-muerta. ¿Y si ella era inocente y los dos que van con ella son vampiros? Podrían llevarla a la guarida de los demonios. Maldita sea. No en su turno.





Se enderezó y se detuvo con un gemido silencioso. Idiota. Dejaba que su polla pensara. La hermosa mujer no era una prisionera. Ella estaba caminando hacia la entrada de DVN con determinación en sus piernas largas.





Tenía que saberlo. Vampiro o mortal, ¿que era ella? El trío había llegado a la entrada de la DVN. Austin corrió a su coche, abrió la puerta y agarró el 35- mm. Miró a través del visor. Oscuridad total. Con una maldición entre dientes, quitó la tapa del lente y planteó la cámara una vez más. Nada. La puerta de la DVN estaba abierta, pero no había nadie. Bajó la cámara.





Ahora podía ver el hombre manteniendo la puerta abierta y la mujer más baja estaba entrando. Definitivamente eran vampiros. Pero ¿qué pasa con la rubia bonita?





¡Mierda! Él la echará de menos. Se subió al coche, y se estremeció cuando sus jeans cortaron sobre su ingle inflamada. Tenía que ser humana. No podía estar lujurioso por un demonio muerto. ¿O sí?





***





Darcy Newhart se detuvo bruscamente en el interior del vestíbulo de la DVN. Apenas podía ver la decoración en negro y rojo, la sala estaba llena de gente. Tenía que haber más de cincuenta Vampiros aquí, todos charlando con entusiasmo. ¡Dios mío!, ¿todos buscan empleo?

Gregori chocó con su espalda.





- Lo siento-, murmuró, con la mirada fija en la habitación.





- No me esperaba tanta gente.





Sus manos temblaban cuando se aseguró de que las peinetas estaban todavía sosteniendo su pelo largo. Revisó su cartera de cuero una vez más. Su cuidadosamente escrito resumen todavía estaba allí, como hace cinco minutos. ¿Cómo podría competir con tantos? ¿Es una broma? Ella nunca conseguiría este trabajo. Los familiares tentáculos del pánico se enroscaban alrededor de ella, empujando el aire de sus pulmones. Ella nunca sería libre. Ella nunca podría escapar.





- Darcy-. La voz aguda de Gregori pasó a través del pánico. Esperó hasta que ella encontrara sus ojos, entonces él le dio la mirada.





En el primer año de su confinamiento forzoso, Gregori se había convertido en un buen amigo y pilar de apoyo, en repetidas ocasiones le decía: Este es el único mundo que tenemos ahora. Trata con él.





Ahora, sólo tenía que mirarla para recordarle ser fuerte. Ella asintió y enderezó los hombros.





- Voy a estar bien.





Él la sostenía con sus suaves ojos marrones suaves. - Sí, lo estarás.





Maggie ajustó los pliegues de su falda corta de cuadros. - Estoy muy nerviosa. ¿Qué pasa si veo a Don Orlando? ¿Qué voy a decir?





- ¿Don quién? -. Gregori preguntó.





- Don Orlando de Corazón-, Maggie repitió su nombre en un susurro reverente. -Él es la estrella de Vuelta Como un Vampiro.





Gregori frunció el ceño. - ¿Por eso has venido? ¿A babearte sobre las estrellas? Pensé que querías dar apoyo moral a Darcy.





- Yo-, Maggie insistió. -Pero entonces, pensé que si Darcy puede encontrar un trabajo, tal vez yo puedo, también. Así que decidí hacer una audición para una telenovela.





- ¿Quieres ser actriz?- Gregori preguntó.





- Oh, yo no sé nada de actuación. Yo sólo quiero estar con Don Orlando-. Maggie juntó las manos en su pecho y lanzó un largo suspiro. -Él es el hombre más sexy en la tierra.





Gregori le dirigió una mirada dudosa. - Está bien. ¡Buena suerte con eso! Disculpa-. Agarró el brazo de Darcy y la arrastró unos metros. -Tienes que ayudarme. El harén de señoras me está volviendo loco.





- Bienvenido al club. Yo estaba lista para una celda acolchada hace cuatro años.





- Hablo en serio, Darcy.





Ella resopló. Así era ella. Esto había extendido su cordura hasta el borde cuando había descubierto la existencia de vampiros. Pero ¿para una mujer moderna que se ve obligada a vivir con un harén de vampiros y obedecer los dictados de un maestro? Es más de lo que podía soportar.





Había tratado de escapar una vez, pero Connor había localizado su paradero y golpeó su espalda

como una mascota perdida. Incluso ahora, la humillación se sentía en su estómago. Su nuevo amo, Roman, se sentó para escuchar la conferencia de la empresa. Sabía demasiado. El mundo de los mortales creía que estaba muerta. Debido a su trabajo en la televisión mortal, su rostro era reconocible para millones de personas. Ella tuvo que permanecer oculta. Pero la buena noticia fue que estaría a salvo y protegida dentro de los límites de su harén. Roman le había explicado todo con calma y suavemente, mientras ella permanecía en un silencio furioso y ganas de gritar.





Atrapados. Durante cuatro largos años. Al menos el reciente compromiso de Román le había puesto de buen humor. Por último, había accedido a dejar de aventurarse en el mundo, siempre y cuando sea el mundo de los vampiros.





- No puedo tomarlo-. Gregori le dirigió una mirada desesperada. Darcy sabía que ya estaba lamentando su haber aceptado la oferta del harén de Roman. -Me costó una semana desplazar tu equipaje. La princesa Joanna tenía cincuenta y dos cajas. Y Cora Lee tenía otros tantos baúles.





- Treinta y cuatro-, Darcy murmuró. -Es por todas las enaguas que lleva. Ocupan una gran parte de la habitación.





- Habitación que no tengo-. Gregori pasó una mano por el espeso pelo castaño. -Cuando me ofrecí a recibirlas, no me di cuenta de que venían con tanta basura. Y están actuando como si pensasen en quedarse para siempre.





- Entiendo. Estoy atascada aquí también-. Diez mujeres apretadas en dos dormitorios, un cuarto de baño. Era una pesadilla. Pero, por desgracia, tratar con el horror no era nada nuevo para Darcy. -Lo siento, Gregori, pero no sé cómo puedo ayudarte.





-Puedes mostrarles cómo conseguir una vida-, susurró. -Alentarlas a ser independientes.





-No me van a escuchar. Me consideran una extraña.





- Puedes hacerlo. Maggie ya está siguiendo tu ejemplo-. Le puso una mano en su hombro. -Tengo fe en ti.





Si sólo ella tuviera algo de eso. Hubo un tiempo en el que tenía mucha confianza. Respiró profundamente. Ella necesitaba que la antigua Darcy regresase. Necesitaba este trabajo.





Gregori miró su reloj. -Tengo una cita dentro de treinta minutos, así que me pondré al día contigo más tarde-. Él miró a su alrededor y sonrió. -Creo que veo algunas bebés que conozco.





Darcy sonrió mientras se alejaba. Gregori era tan encantador. Ella nunca habría sobrevivido sin su amistad.





Maggie se deslizó más cerca, con el ceño fruncido en su rostro joven. -Hay tanta gente aquí. Y parecen más... dramáticos que yo.





-No te preocupes. Te ves adorable-. Al comienzo, Darcy se había horrorizado por la forma en que las damas del harén vestían. Cada una de ellas estaba atrapada en un tiempo distinto, todavía aferrándose a la moda que habían experimentado cuando eran mortales. Las había alentado a modernizarse en sus gustos, pero sólo Maggie y Vanda se habían animado a inventar nuevos looks para todas ellas. El atuendo habitual de Maggie era una falda a cuadros, medias de rejilla, y un jersey negro ajustado para resaltar su generoso pecho.





Darcy se volvió hacia el mostrador de recepción. Parecía estar a una milla de distancia. Aferrando su cartera a su pecho, se mezcló con la multitud con Maggie detrás de ella. Los vampiros se habían reunidos en grupos, hablando y gesticulando frenéticamente con las manos. Darcy pasó un grupo, mirando la gruesa capa de maquillaje y la ropa que mostraba demasiada piel.





¿Qué había pasado con la caballerosidad? Se volvió para comprobar las mujeres del lugar.





- ¿Qué le ha pasado a Gregori?-. Maggie miró por encima de la multitud, con los ojos muy abiertos por la preocupación.





Su baja estatura le facilitaba perder de vista a la gente.





Darcy lo vio con un grupo de mujeres, cada una con el pelo teñido de un color antinatural. Ellas formaban un círculo a su alrededor como un arco iris. Cuando sonreía y hablaba con ellas, sonreían con una risita.





- Él está bien-. Tal vez esas mujeres con el pelo verde, azul, rosa y eran salvajes y malas, pero Darcy pensó que se parecían más al clan Care de osos de peluche.¡ Hola! Mi nombre es vampiro corazón-amoroso.

¿Necesitas un abrazo? Suprimió la imagen con un estremecimiento. ¡Dios mío!, había estado encerrada durante demasiado tiempo.





La recepcionista se estaba pintando las uñas de color rojo sangre brillante para que coincidiese con los aspectos más destacados de su pelo. -"Si estás aquí para las audiciones, firma y espera tu turno-. Ella apuntó con una uña mojada hacia un portapapeles.





Maggie estudió el portapapeles, sus ojos cada vez más abiertos. -Dulce María, voy a ser la número sesenta y dos.





- Sí, esto es como todas las noches-. La recepcionista sopló sobre las uñas. -Pero tú no tendrás que esperar mucho tiempo.





- Muy bien-. Maggie añadió su nombre en la parte inferior de la lista.





- ¿Y tú?- La recepcionista arrugó su nariz hacia el traje de negocios de Darcy.





- Tengo una cita con Sylvester Baco.





- Sí, claro. Si tú estás aquí para conseguir un trabajo de cine, tendrás que esperar tu turno-. La recepcionista señaló el portapapeles.





Darcy pegó una sonrisa en su rostro. -Soy una periodista profesional, y el señor Baco me espera. Mi nombre es Darcy Newhart.





La recepcionista resopló para transmitir lo decepcionada que estaba, después comprobó un documento sobre su escritorio. Su boca se abrió. – De ninguna alocada manera.





- ¿Perdón?-. Darcy preguntó.





- Estás en la lista, pero...- La recepcionista entornó los ojos. -¿Estás segura de que eres Darcy Newhart?





- Sí-. ¿Quién más podía ser? La sonrisa de Darcy se congeló.





- Bueno, esto es realmente raro. Supongo que también puedes verlo. Tercera puerta a la izquierda.





- Gracias-. No era un buen comienzo. Darcy sofocó una sensación de fatalidad. Pasó el escritorio y se dirigió por el pasillo.





- Es mejor que llames a la puerta primero-, le gritó la recepcionista con su voz nasal. -Él puede estar en medio de una audición.





Darcy miró hacia atrás. La recepcionista estaba recostada en su silla, moviendo los dedos en el aire, mientras admiraba su esmalte de uñas. Maggie le dio a Darcy una sonrisa alentadora. Ella esbozó una sonrisa de vuelta, tomó una respiración profunda, y llamó a la puerta.





- Entre-, gritó una voz ronca.





Entró en la habitación y se volvió para cerrar la puerta. Detrás de ella, oyó un sonido curioso. ¿Una cremallera?





Ella se giró para hacer frente a Sylvester Baco. Rondaba los cincuenta años mortales, aunque no había manera de estimar su edad como vampiro. Parcialmente calvo, había adoptado la decisión de mantener el resto de su pelo corto. Su bigote y su barba eran muy cortos y bien peinados, con el pelo oscuro salpicado de gris. Sus ojos de color marrón inmediatamente le dieron un repaso, centrándose en el pecho durante demasiado tiempo.





Ella levantó la cartera de cuero para bloquear su visión.





- ¿Cómo lo haces? Yo…soy…





- Tú eres nueva-. Su mirada se desvió hacia las caderas. -No está mal.





Su rostro se calentó mientras debatía las consecuencias a largo plazo sobre iniciar una entrevista de trabajo dándole bofetadas al empleador. Su dilema fue interrumpido cuando se dio cuenta de que una cabeza rubia apareció lentamente desde detrás del escritorio.





- Lo siento-. Darcy se retiró hacia la puerta. -No me di cuenta de que estaba ocupado.





- No hay problema-. El señor Baco miró a la rubia. -Eso es todo, Tiffany. Puedes… Sacarle brillo a mis zapatos otro día.





Ladeó la cabeza. -¿Tú quieres que yo haga los zapatos también?





- No-, se quejó. -Simplemente vuelve en una semana.





Darcy se dio cuenta de que la cremallera que había oído era real. ¡Dios mío!, si esto era cómo se llevaban a cabo las audiciones, tenía que advertir a Maggie. Siempre había tenido la impresión de que los vampiros preferían el sexo vampírico, un ejercicio puramente mental que se consideraba superior al descuidado y sudoroso sexo mortal. Obviamente, el señor Baco tenía una mente más abierta. Y una cremallera más abierta.





Mientras tanto, Tiffany había saltado sobre sus pies y estaba presionando sus manos sobre sus enormes senos.





- ¿Quieres decir que me volverás a llamar?





- Claro-. El señor Baco le dio unas palmaditas en el trasero. – Ahora vete.





- Sí, señor Baco-. Tiffany realizó un increíble paseo hacia la puerta, consiguiendo contonear las caderas y agitar los pecho todo al mismo tiempo. Ella se inclinó para tomar la perilla de la puerta, sacando su trasero y arqueando la espalda como si el hecho de abrir una puerta pudiera derivar en ataques de orgasmos y éxtasis. Se detuvo a medio camino de la puerta para lanzar una seductora sonrisa de nuevo al señor Baco, a continuación, se fue por el pasillo.





Darcy mantuvo su rostro cuidadosamente en blanco para no mostrar su ira. Ella debería saber que la Red Digital de Vampiros era arcaica, normas de comportamiento chovinistas. Era igual todo en el mundo de vampiros. La mayoría de los vampiros hembras tenían por lo menos cien años de edad. Muchos siglos de antigüedad, por lo que no sabían sobre los avances que las mujeres mortales habían hecho. Ellas no querían saber. Estaban tan seguras de que su propio mundo era muy superior.





El resultado final fue trágico. Los vampiros hembras no tenían ni idea de lo mal que estaban siendo tratadas.





Simplemente aceptaban su destino como normal. Darcy les contó a las mujeres del harén acerca de las valientes mujeres que habían padecido con el fin de obtener el derecho a votar. Su homenaje apasionado había sido tratado como una ridícula tontería. Nadie votó a favor de las mujeres maestros de los aquelarres en el mundo de los vampiros. Que terriblemente plebeyo es aquello.





Pero este era el mundo en el que estaba. Y desde que DVN era la única televisión en el mundo de los vampiros, esto le proporcionaba su única oportunidad para el tipo de trabajo que quería desesperadamente. Y la independencia que ella anhelaba. Así que tenía que ser cortés con el Sr. Baco. Incluso si él era un cerdo machista.





- Vamos, no seas tímida-. El señor Baco descansaba en su silla y apoyó los pies en el escritorio. -Y cierra la puerta, para que podamos tener algo de intimidad-. Le guiñó un ojo.





Los ojos de Darcy temblaron, y rezó para que él no lo interpretase como un guiño. Ella cerró la puerta y se acercó a su escritorio.





- Estoy encantada de conocerle, señor Baco. Soy Darcy Newhart, una periodista profesional de la televisión-. Extrajo su curriculum de su cartera y lo puso sobre su escritorio. -Como puede ver…





- ¿Qué?- Bajó los pies en el suelo. -¿Eres Darcy Newhart?





- Sí. Usted se dará cuenta en mi currículum que he…





- Pero usted es una mujer.





Sus ojos temblaron de nuevo.





- Sí, lo soy, y como puede ver…- señaló una sección de su currículo: -He trabajado varios años en una estación de noticias locales aquí en la ciudad.





- ¡Maldita sea!- El señor Baco golpeó con un puño sobre su escritorio. -Tenías que ser un hombre.





- Le aseguro que he sido una mujer durante toda mi vida.





- ¿Con un nombre como Darcy? ¿Quién demonios llama a una niña Darcy?





- Mi madre lo hizo. Ella era muy aficionada a Jane Austen…





- Entonces, ¡por qué no te llamó Jane! Mierda-. El señor Baco se recostó en la silla mirando hacia el techo.





- Si pudiera ver mi currículum, vería que estoy más que cualificada para una posición en el Nightly News.





- Tú no está cualificada-, murmuró. -Eres una mujer.





- No veo cómo mi género tiene algo que…





De repente se balanceó hacia adelante, sujetándola con una mirada.





- ¿Alguna vez has visto a una mujer en la Nightly News?





- No, pero esta sería una oportunidad ideal para que rectifiquen este error-. Uy. Pobre elección de palabras.





- ¿Error? ¿Estás loca? Las mujeres no trabajan en las noticias.





- Lo hice-. Le señaló con un dedo en su currículum.





Miró hacia abajo.





- Ese es el mundo mortal. ¿Qué demonios saben? Tu mundo es un desastre-. Él rompió en trocitos su papel y lo arrojó a un lado.





Corazón de Darcy cayó en su estómago.





- Podría contratarme para un mes como período de prueba, para que yo pueda demostrar mi capacidad…





- De ninguna manera. Stone me desterraría de este lugar si tratara de emparejarle con un copresentador femenino.





- Entiendo. Él es un presentador de noticias excelente-. Sordo como una roca, era más acertado. -Pero Stone hace todas las historias, quiero decir, hablando durante treinta minutos enteros…





- ¿Y?





- El Nightly News, sería más emocionante y más dinámico si se incluyen los informes de los corresponsales en el terreno. Esa era mi especialidad, y yo estaría encantada de…





- Yo estaba pensando en hacer eso. Y yo estaba pensando en contratarla, pero resultó ser una mujer.





Su corazón se trasladó a unos cuantos centímetros más bajo.

- No consigo entender…





- Las noticias son un negocio serio. No podemos permitir que las mujeres lo hagan. La gente se pierde algo importante, porque estaban mirando sus poco alegres senos.





Sus hombros cayeron, a la vez que lo hicieron sus poco alegres senos. Este era el muro impenetrable del chovinismo masculino vampírico, y una vez más, había dado de golpe en él. Si tan sólo pudiera tener un mazo para darle. O un bate de béisbol para darle en la cabeza en forma de huevo del señor Baco.





- Yo podría trabajar detrás del escenario. Solía escribir mis guiones.





- ¿Puedes escribir?





- Sí.





- ¿Puedes ser divertida?





- Sí-. Sus informes habían sido considerados como humorísticos.





Él la estudió.

- Me pareces un poco inteligente.

Sus ojos se movieron. -Gracias.

- Estamos inundados cada noche con las peticiones de que quieren estar frente a las cámaras. Encontrar a alguien con la inteligencia y experiencia para trabajar detrás de las cámaras es un importante dilema.

- Soy muy buena para resolver problemas.

- ¿Lo eres? Entonces te diré lo que realmente se necesita en el DVN-. Se inclinó hacia delante.-Necesito un gran éxito.

- ¿Con un bate de béisbol? ¿Se refieres a un nuevo espectáculo?

- Sí-. El señor Baco se puso de pie y caminó hacia una pizarra en la pared. -¿No te das cuenta de que, desde que DVN ha estado en el aire, nuestra parrilla de programas nunca ha cambiado?

- Todo el mundo ama sus programas. Sobre todo las telenovelas.

- Es aburrido, mira esto-. Señaló el calendario de mesa, donde se mostraba DVN. -Cada maldita noche, es la misma cosa. Empezamos a las ocho de la mañana con las Noticias de la noche con Stone Cauffyn. Luego, a las ocho y media, con En vivo con los no muertos, nuestra revista de chismes acerca de las celebridades.

- Con Corky Courrant. La vi hace unas semanas en el Baile de Gala de apertura.

El señor Baco se volvió hacia ella, con los ojos muy abiertos.

- ¿Se le invitó a la gala?
-Sí. ... Yo solía ser la asociada de Roman Draganesti.

- ¿Cómo?

- He trabajado a tiempo parcial en RoMatech-. Se había negado a tomar una recomendación de Roman, de modo que Gregori lo había preparado todo para que ella trabajase en un despacho en RoMatech un par de noches a la semana.

Roman había dado el visto bueno, siempre que ningún mortal la viese jamás.

- Draganesti es uno de nuestros principales patrocinadores-. el señor Baco la miraba, mientras se rascaba la barba.

- ¿Qué tan bien lo conoces?

Un rubor se deslizó hasta sus mejillas.

- ... Yo vivía en su casa.
- ¿De veras? ¿Tú estabas en su harén?

- Se podría decir-. Pero ella nunca lo haría.

- Hmm-. El señor Baco recorrió con la mirada recorrió su cuerpo. Claramente, sus habilidades para la escritura estaban siendo consideradas.

Ella levantó la barbilla. -¿Está describiendo el programa?

- Oh, sí-. Se volvió hacia la pizarra. -En el espacio de las nueve, tenemos Con el cambio a Vampiro, protagonizado por Don Orlando de Corazón. Luego, a las diez, tenemos Todos mis vampiros, ya las once, Morgue General. Pero ¿qué ocurre a la medianoche?- Señaló con el dedo en la pizarra.

Darcy frunció el ceño. No había nada allí. ¿Qué había a la medianoche? En esos momentos, por lo general en RoMatech solía estar sumergida hasta las orejas en papeleo aburrido.

- ¡Nada!- El señor Baco gritó. -Empezamos de nuevo y repetimos toda la maldita parrilla. ¡Es patético! La hora de la medianoche debe ser nuestro mayor espectáculo y nunca la pieza de resistencia. Pero tenemos que... nada-. Caminó hacia su escritorio.

Darcy respiró hondo. Esta era su oportunidad de demostrar su valor real.

- Se necesita un nuevo espectáculo, pero no otra telenovela.

- Eso es correcto-. El señor Baco tamborileó detrás de su escritorio. -Tal vez una serie de policías. Un policía vampiro. Podríamos llamarla la sangre y el desorden. Eso sería diferente. ¿Qué cree usted que debo hacer?

Tragó grueso. Ella estrujó su cerebro. ¿Qué había sido su mundo si su rabia de antes se hubiese derrumbado?

- ¿Qué tal un reality show?
Él se dio la vuelta para mirarla.

- ¡Me gusta! ¿Qué podría ser más real que los vampiros? Pero ¿cuál sería la premisa?

Su mente se quedó completamente en blanco. Maldición. Se sentó en una silla y se arregló la cartera en su regazo para darse algún tiempo. Un reality show. ¿Qué es real? ¿El nuevo dilema del harén?

- ¿Qué tal un harén en busca de un nuevo maestro?

- No está mal-. El señor Baco asintió. -Malditamente bueno en realidad. Hey, ¿no fue el harén de donde fue expulsado Draganesti?

- Sí. Corky hizo un reportaje sobre él en directo con los muertos-. Pero ninguna de las damas participó. Era demasiado humillante.

- Ya sabes, algunas de las señoras del harén son famosas. ¿Podría conseguir que hagan el show?

- Yo… Yo creo que sí.

- Conoces a Draganesti muy bien, ¿verdad?- La boca del señor Baco se torció con una sonrisa conocedora. - ¿Podrías conseguir que nos alquilen un gran ático de lujo para el show? Ya sabes, uno de esos ostentosos con una piscina en la azotea.

-Supongo. Tal vez Gregori pueda encontrar algo mejor.

- Tiene que tener una bañera de agua caliente. No se puede tener un reality show sin una bañera de agua caliente.

- Entiendo.

- ¿Y usted tiene experiencia en la televisión?

- Sí-. Darcy miró hacia el papel que ahora elogiaba que estuviese cuidadosamente mecanografiado. -Yo me gradué en periodismo televisivo en la Universidad del Sur de California y trabajé en esa región durante varios años antes de mudarme a Nueva York y conseguí un puesto en la cadena Noticias Locales Cuatro

- Bien, bien-.El señor Baco hizo un gesto con la mano para hacerla callar. -Mira, quiero este reality show. Si puedes conseguirnos un lugar de lujo y garantizar que el viejo harén de Draganesti participará, entonces tienes un trabajo. Directora.

Su corazón dio un vuelco. ¿Directora de un reality show? Muy bien. Ella podría manejar esta situación. Ella tenía que hacerlo. Era esto o nada.

- Entonces, ¿puedes hacerlo? ¿Conseguir el ático y el harén?

- Sí-. Apretó la cartera con un puño con los nudillos blancos. -Me encantaría-. Que Dios la ayude.

- Y no te olvides de la bañera de agua caliente.

- Sueño con ella.
- ¡Genial! Voy a tener una oficina lista para ti mañana por la noche. ¿Cómo quieres llamar el show?

Su mente daba vueltas, en busca de un título conciso. Cómo cavar tu propia tumba en menos de

¿Cinco minutos?

- Bueno, las mujeres van a seleccionar al hombre perfecto para ser su nuevo amo.

El señor Baco se sentó en la esquina de su escritorio y se rascó la barba.

- ¿El hombre perfecto? O ¿el capitán perfecto?

No era suficiente. Darcy cerró los ojos un instante para concentrarse. Maggie pensaría que Don Orlando era el hombre perfecto. ¿Cómo lo llamó?

- ¿Qué tal El hombre más sexy de la tierra?
- ¡Excelente!- El señor Baco sonrió. -Y llámame Sly. Es una abreviatura de Sylvester.
- Gracias... Sly.

- Esto tiene que ser un éxito. No sólo un espectáculo ordinario, pero con giros y sorpresas.

- Sí, por supuesto.

- Las audiciones serán fáciles. Como puedes ver en el vestíbulo, habrá muchos hombres vampiros ensayando para el show.

Darcy hizo una mueca. De alguna manera su idea del hombre más sexy del mundo no incluía el maquillaje.

- ¿Tienen que ser todos vampiros?

Sly resopló. -Estamos hablando de los hombres más atractivos del mundo. Por supuesto que tienen que ser vampiros.

Se dirigió hacia la puerta.

Por supuesto. Darcy estaba de pie, apretando los dientes. Todo el mundo sabía que los vampiros eran superiores en todos los sentidos. Una idea repentina le vino a la cabeza. ¿Por qué no poner a Sly a prueba?

Ella sonrió mientras caminaba hacia la puerta. ¿Así que su jefe quería el programa para incluir algunos giros sorprendentes? No hay problema.

Le daría un espectáculo.

La silla del lector



Libro 06 - La Vida Secreta de un Vampiro


Una típica fiesta de solteros incluye cerveza y mujeres guapas. Una fiesta de vampiros es igual a la anterior, aunque con algunas diferencias en lo que se refiere a la bebida. Y nadie celebra fiestas como las que organiza Jack, el hijo ilegítimo del legendario Casanova.

Cuando una de sus fiestas se desmadra y la oficial Lara Boucher debe intervenir, se da cuenta de inmediato que Jack oculta algo, que a lo mejor tiene que ver con la desaparición de mujeres jóvenes de la ciudad.

“Maravillosamente divertida.”
 
 
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Dimitri a Rose

¡He renunciado a ti. El amor se desvanece, el mio lo ha hecho!

-Spirit Bound-

viernes, junio 11, 2010

Saga Love at stake

libro 1Como casarse con un Vampiro Millonario


Roman Draganesti es encantador, atractivo, rico.... y tambien es un vampiro. Pero este vampiro acaba de perder uno de sus colmillos incando los dientes en algo en lo que no debia. Ahora tiene una noche para encontrar a un dentista antes de que sus poderes naturales de curación cierren la herida, convirtiendole en mordedor asimetrico para la eternidad.
Las cosas tampoco van bien para Shanna Whelan. Tras ser testigo de un horrendo crimen, es la siguiente en la lista de la mafia. Y su carrera como dentista parece estar de capa caida por su miedo a la sangre. Cuando Roman la rescata de un intento de asesinato, ella se pregunta si acaba de encontrar al hombre que puede mantenerla con vida. A pesar de que la atraccion ente ellos es inmediata y ardiente, ¿PodráShanna conquistar su miedo a la sangre para arreglar el colmillo de Roman? ¿Y si lo hace, que impedirá que Roman utilice sus colmillos en ella?



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Libro 2 Vamps and the City


Capítulo 1

- Ocho y veinte PM, hombre caucásico, cinco pies de alto, veintitantos años, dejando un Honda Civic blanco-, Austin Erickson murmuró en su mini grabadora. Se ajustó la lente telescópica de sus prismáticos nocturnos y enfocó observando todo el aparcamiento. El tipo no parecía estar armado. Más importante aún, él llevaba una taza tamaño king-size de café gourmet y una bolsa de rosquillas. Hombre de suerte. Normalmente, esí sería considerado... bueno, normal. Pero este era el estacionamiento del vampiro Digital Red. Nada era normal aquí. Especialmente después del atardecer.

Austin cambió sus prismáticos por una cámara de 35 mm y volvió a mirar al tipo.

- El sujeto es humano. Entró.

¿El tipo tomaba el desayuno dentro de DVN? ¿No se da cuenta de que podría ser el desayuno? Un corte de luz iluminó el estacionamiento, y luego desapareció lentamente cuando la puerta se cerró.

Era ya de noche, una vez más. Austin había estacionado su Acura negro en la esquina de este lote, en Brooklyn. El gran almacén que contenía DVN estaba oscuro, todas las ventanas estaban tapadas. Sólo tres letras, DVN, brillaban con luces fluorescentes en rojo sobre la puerta laqueada de negro.

Con un suspiro, dejó caer su cámara en el asiento del pasajero. Supuso que el chico estaría bien. Austin había estado observando al vampiro propietario de la televisora hace cuatro noches ahora, y cada noche, varias personas se aventuraron en su interior. Su conclusión, en realidad DVN contrató a un puñado de mortales. ¿Los pobres saben que están trabajando para criaturas demoníacas? ¿Estarán sus mentes controladas? Tal vez los vampiros ofrecen un gran plan dental.

Cualesquiera que sean sus razones para estar allí, por lo que Austin podría decir, todos los seres humanos salían de trabajar a las cinco de la mañana, todavía vivos y aparentemente en buen estado de salud. Extraño, pero entonces, había un montón de cosas extrañas sobre el mundo de los vampiros.

Él se enteró de su existencia hace unas seis semanas, cuando al oficial de operaciones de la Agencia Central de Información (CIA) Sean Whelan lo habían transferido al equipo de Vigilancia. Sean había explicado lo vicioso que son estos vampiros asesinos, por lo que Austin estaba deseoso de proteger a los inocentes. Él esperaba acción, mucha acción, clavando estacas de madera en desagradables criaturas verdes con la carne podrida y la frente llena de baches. En su lugar, había encontrado una red de televisión donde los vampiros se veían y actuaban como seres humanos.

De hecho, la única manera que Austin podría identificar a un humano de un vampiro era mirando a través de la Cámara de 35 mm. Tanto los vivos, como muertos vivientes resaltaban en una cámara digital, pero los vampiros no pueden aparecer en un 35-mm por la misma razón que nunca se ven en un espejo. Su imagen no puede ser reflejada.
Colocó el 35mm hasta el suelo del asiento del pasajero. El resto de su equipo estaba allí, gafas de visión nocturna, cámara digital con lente nocturna, una Glock con balas de plata, un ordenador portátil, y su nuevo y favorito, visor de vídeo CV-3. Dios, amaba trabajar para la CIA. Él tenía lo último en tecnología.

También tenía una caja de estacas de madera. Hechas en China por una empresa especializada en palillos. La caja estaba sobre el asiento trasero de su coche, abierta y lista para emergencias.

Abrió su computadora portátil en el asiento del pasajero tecleó la frecuencia secreta para entrar encubierto en transmisiones de DVN. La pantalla de entrada apareció en el monitor. Bueno, el noticiero vampiro seguía en pie. Y libres para ser tomados. Naturalmente, nadie podía imaginar que sus transmisiones secretas serían violadas, y no colocaron suficiente seguridad a sus archivos. Todo era indicativo de lo que Austin consideró su debilidad más obvia. Su arrogancia. Colocó su USB de 10Gb y comenzó a grabar toda la información.

Esta era su misión, en las afueras de DVN, adquirir información, y lo más importante, conocer el paradero de la hija de Sean, estaba cautiva. La última vez que había visto a Shanna fue hace ocho días en el Parque Central. Ella había estado rodeada de un ejército de Vampiros escoceses. Para Austin, ella se veía como un cautivo dispuesto, pero Sean insistió en que le lavaron el cerebro. Terriblemente superados en número, forzaron al equipo de vigilancia a retirarse, Shanna Whelan quedó atrás.

Sean se puso furioso. El vigilaba con estacas el apartamento de Romano Draganesti cada noche, pero hasta ahora, no había señales de su hija. Se le había ordenado a Garrett vigilar el aquelarre ruso en Brooklyn. Alyssa estaba vigilando las Industrias RoMatech. La chica nueva, Emma, estaba en la oficina en Midtown y revisaba los informes de la policía para detectar cualquier participación de vampiros. Austin estaba en DVN viendo, la instalación y las transmisiones.

Se puso el visor de vídeo CV-3. Las gafas especiales lo liberaron de tener que mirar la pantalla de su ordenador. Él podría continuar escaneando el estacionamiento mientras DVN juega en una pantalla virtual delante de sus ojos.

Según el locutor DVN, el aquelarre ruso estaba sumergido en el caos. Algunos de los miembros hombres del aquelarre se niegan a aceptar dos mujeres como maestros. Una guerra civil podría estallar. Austin sonrió para sus adentros. Dejemos que los fangosos vampiros se maten los unos a los otros.

Se sirvió una taza de café de su termo. Santa cafeína, él lamentaba que no fuese gourmet. Y un par de bocadillos estaría bien. Debería haber confiscado esos buñuelos que llevaba el muchacho como pruebas. Mientras bebía, un comercial empezó. Una mujer atractiva solicitó su deliciosa bebida baja en colesterol y azúcar. Sangre Lite.

Austin casi se ahogo, escupió el café por todo el volante antes de que lograra tragar. ¿Alimentos para la dieta de vampiros? Cogió una toalla vieja para limpiar el desorden. Lo siguiente fue el programa vampiro de entrevistas con celebridades, protagonizada por Corky Courrant. Miró a los pechos de la anfitriona. Esas tenían que ser implantes.

Su atención se desvió cuando una foto apareció en la pantalla junto a la cabeza de Corky. Una

foto de Draganesti.

- ¡Nunca lo vas a creer!- Corky exclamó con una sonrisa. -El soltero más codiciado en América se va a casar! Sí, Roman Draganesti, maestro del aquelarre vampiro de la de la Costa Este, inventor multimillonario de la sangre sintética y Cocina de Fusión, y Director General de RoMatech Industrias ha anunciado su compromiso. ¡Y nunca van a creer quien es la suertuda novia! ¡Manténgase sintonizado!

Otro comercial comenzó, esta vez para una pasta de dientes especial para vampiro, garantizando que blanqueará sus colmillos o le devolverán su dinero. Austin se preguntó si había una dama vampiro en casa, lanzando mal de ojos porque el superbachelor Roman Draganesti se casa con alguien más. Todo sonaba muy raro. Podían los vampiros realmente ¿enamorarse? ¿Y dónde harán sus votos matrimoniales? Sin duda, los demonios no van a la iglesia. ¿Y cómo podrían prometerse "hasta que la muerte los separe" si ya estaban muertos?

Una cosa era segura. La novia es mejor que no sea Shanna Whelan. Sean iría super armado. Literalmente. Probablemente detone un camión cargado de C4 en el Upper East Side, donde se encuentra adosado Draganesti.

Corky llegó de nuevo. Otra foto se muestra.
- Oh, mierda-. Austin hizo una mueca. Era una imagen de Draganesti y Shanna Whelan juntos.

- ¿Puedes creerlo?- Corky chilló. - ¡Roman Draganesti se casa con una mortal!

El santo matrimonio. Austin se sacó el visor de video CV-3 y lo dejó al lado de su ordenador portátil. Esta fue la peor noticia. Con un gemido, se inclinó hacia adelante y chocó la frente contra el volante. Sean querrá tomar represalias. Y sólo había cinco agentes en el equipo de vigilancia. Ellos los superaban en número para tratar de hacer algo. Y todavía no sabía dónde estaba Shanna. Ese maldito Draganesti la ocultó.

Austin estaba demasiado tenso para sentarse en el coche. Tenía que hacer algo. La unidad de disco USB todavía estaba grabando, así que no tenía necesidad de quedarse. Miró a su alrededor en el estacionamiento. Había treinta y siete coches, y la mayoría de ellos pertenecían a los muertos vivientes. Si tomaba sus placas, podría obtener sus nombres y empezar a compilar una base de datos de los vampiros conocidos.

Cogió su cámara digital y salió del coche. Estaba casi terminando de tomar las imágenes de las placas cuando el flash brillante de los faros azotó la oscuridad. Otro coche estaba entrando en el lote. Un Lexus negro de cuatro puertas.

Se mantuvo agachado, Austin se lanzó desde la cubierta de un coche a otro hasta que estuviese seguro de que el Lexus se estacionó. El zoom de la lente de la cámara se abrió en silencio y captó una placa de Nueva York.

La puerta del conductor se abrió, y salió un hombre alto, vestido con un traje caro. Austin tomó la imagen. Luego, la puerta del acompañante se abrió y una joven salió.





Joven, mi culo. Austin, apretó los dientes mientras espetó su imagen. Podría vestir como una adolescente con su falda escocesa y medias de red, pero si fuera un vampiro, podía ser mayor que la suciedad.





Desafortunadamente, no había manera de poder decir si estaban vivos o no-muertos con la

cámara digital. Necesitaba el 35-mm. Corrió a su coche, abrazando la sombra de una alta pared de ladrillos. Entonces, él la escuchó. Una tercera puerta del coche cerrarse. Se acercó alrededor de un gran SUV y alcanzó a ver el pelo rubio. La última vez que había visto a Shanna, había sido rubia. ¿Podría ser? Se acercó un poco más, permaneciendo oculto. Su boca se abrió. Ella no es Shanna. Ella es la perfección.





Siempre se había considerado a sí mismo un hombre de cara, o más importante, un hombre que

primero mira a los ojos de una mujer para tener una idea de su alma. No es posible con ésta, ya que sólo podía ver su perfil. Su nariz era pequeña, pero su boca era ancha y femenina. Una combinación dinamita, y definitivamente encendió la mecha. Él tomó unas cuantas fotos.

Su pelo largo era una mezcla de miel, marrón, oro, platino besado por el sol. Sostenido por unas peinetas que brillaban en la oscuridad y rogó que se las quitara. Su pelo es muy merecido de unas cuantas fotos.





Supuso que era de unos cinco pies de alto. Tenía que ser alta porque su cabeza era visible sobre los coches sus pechos suavemente curvados. Santas glándulas mamarias, fue suficiente para convertir a un hombre de cara en un hombre de mama. Gracias a Dios por la lente del zoom.

Salió del coche, y se alejó en unas piernas aparentemente largas. Su falda apretada tenía una abertura que se estremecía con cada paso para revelar unos pocos centímetros de sus muslos delgados.





Joder, era suficiente para convertir a un hombre de mama recién convertido en un hombre de pierna.





Pero entonces, vio cómo su falda estrecha esbozaba sus caderas y su trasero. Bollos de santa miel.





Valía una foto o dos. Y ciertamente suficiente como para convertir a un hombre de piernas conocedor de un buen botín.





Espera un minuto. Ese traje azul no se veía como algo que un vampiro use. Por lo general, ellos iban vestidos más llamativos. ¡Por supuesto! Ella no puede ser un vampiro. Ella parecía demasiado vibrante para ser una no-muerta. ¿Y si ella era inocente y los dos que van con ella son vampiros? Podrían llevarla a la guarida de los demonios. Maldita sea. No en su turno.





Se enderezó y se detuvo con un gemido silencioso. Idiota. Dejaba que su polla pensara. La hermosa mujer no era una prisionera. Ella estaba caminando hacia la entrada de DVN con determinación en sus piernas largas.





Tenía que saberlo. Vampiro o mortal, ¿que era ella? El trío había llegado a la entrada de la DVN. Austin corrió a su coche, abrió la puerta y agarró el 35- mm. Miró a través del visor. Oscuridad total. Con una maldición entre dientes, quitó la tapa del lente y planteó la cámara una vez más. Nada. La puerta de la DVN estaba abierta, pero no había nadie. Bajó la cámara.





Ahora podía ver el hombre manteniendo la puerta abierta y la mujer más baja estaba entrando. Definitivamente eran vampiros. Pero ¿qué pasa con la rubia bonita?





¡Mierda! Él la echará de menos. Se subió al coche, y se estremeció cuando sus jeans cortaron sobre su ingle inflamada. Tenía que ser humana. No podía estar lujurioso por un demonio muerto. ¿O sí?





***





Darcy Newhart se detuvo bruscamente en el interior del vestíbulo de la DVN. Apenas podía ver la decoración en negro y rojo, la sala estaba llena de gente. Tenía que haber más de cincuenta Vampiros aquí, todos charlando con entusiasmo. ¡Dios mío!, ¿todos buscan empleo?

Gregori chocó con su espalda.





- Lo siento-, murmuró, con la mirada fija en la habitación.





- No me esperaba tanta gente.





Sus manos temblaban cuando se aseguró de que las peinetas estaban todavía sosteniendo su pelo largo. Revisó su cartera de cuero una vez más. Su cuidadosamente escrito resumen todavía estaba allí, como hace cinco minutos. ¿Cómo podría competir con tantos? ¿Es una broma? Ella nunca conseguiría este trabajo. Los familiares tentáculos del pánico se enroscaban alrededor de ella, empujando el aire de sus pulmones. Ella nunca sería libre. Ella nunca podría escapar.





- Darcy-. La voz aguda de Gregori pasó a través del pánico. Esperó hasta que ella encontrara sus ojos, entonces él le dio la mirada.





En el primer año de su confinamiento forzoso, Gregori se había convertido en un buen amigo y pilar de apoyo, en repetidas ocasiones le decía: Este es el único mundo que tenemos ahora. Trata con él.





Ahora, sólo tenía que mirarla para recordarle ser fuerte. Ella asintió y enderezó los hombros.





- Voy a estar bien.





Él la sostenía con sus suaves ojos marrones suaves. - Sí, lo estarás.





Maggie ajustó los pliegues de su falda corta de cuadros. - Estoy muy nerviosa. ¿Qué pasa si veo a Don Orlando? ¿Qué voy a decir?





- ¿Don quién? -. Gregori preguntó.





- Don Orlando de Corazón-, Maggie repitió su nombre en un susurro reverente. -Él es la estrella de Vuelta Como un Vampiro.





Gregori frunció el ceño. - ¿Por eso has venido? ¿A babearte sobre las estrellas? Pensé que querías dar apoyo moral a Darcy.





- Yo-, Maggie insistió. -Pero entonces, pensé que si Darcy puede encontrar un trabajo, tal vez yo puedo, también. Así que decidí hacer una audición para una telenovela.





- ¿Quieres ser actriz?- Gregori preguntó.





- Oh, yo no sé nada de actuación. Yo sólo quiero estar con Don Orlando-. Maggie juntó las manos en su pecho y lanzó un largo suspiro. -Él es el hombre más sexy en la tierra.





Gregori le dirigió una mirada dudosa. - Está bien. ¡Buena suerte con eso! Disculpa-. Agarró el brazo de Darcy y la arrastró unos metros. -Tienes que ayudarme. El harén de señoras me está volviendo loco.





- Bienvenido al club. Yo estaba lista para una celda acolchada hace cuatro años.





- Hablo en serio, Darcy.





Ella resopló. Así era ella. Esto había extendido su cordura hasta el borde cuando había descubierto la existencia de vampiros. Pero ¿para una mujer moderna que se ve obligada a vivir con un harén de vampiros y obedecer los dictados de un maestro? Es más de lo que podía soportar.





Había tratado de escapar una vez, pero Connor había localizado su paradero y golpeó su espalda

como una mascota perdida. Incluso ahora, la humillación se sentía en su estómago. Su nuevo amo, Roman, se sentó para escuchar la conferencia de la empresa. Sabía demasiado. El mundo de los mortales creía que estaba muerta. Debido a su trabajo en la televisión mortal, su rostro era reconocible para millones de personas. Ella tuvo que permanecer oculta. Pero la buena noticia fue que estaría a salvo y protegida dentro de los límites de su harén. Roman le había explicado todo con calma y suavemente, mientras ella permanecía en un silencio furioso y ganas de gritar.





Atrapados. Durante cuatro largos años. Al menos el reciente compromiso de Román le había puesto de buen humor. Por último, había accedido a dejar de aventurarse en el mundo, siempre y cuando sea el mundo de los vampiros.





- No puedo tomarlo-. Gregori le dirigió una mirada desesperada. Darcy sabía que ya estaba lamentando su haber aceptado la oferta del harén de Roman. -Me costó una semana desplazar tu equipaje. La princesa Joanna tenía cincuenta y dos cajas. Y Cora Lee tenía otros tantos baúles.





- Treinta y cuatro-, Darcy murmuró. -Es por todas las enaguas que lleva. Ocupan una gran parte de la habitación.





- Habitación que no tengo-. Gregori pasó una mano por el espeso pelo castaño. -Cuando me ofrecí a recibirlas, no me di cuenta de que venían con tanta basura. Y están actuando como si pensasen en quedarse para siempre.





- Entiendo. Estoy atascada aquí también-. Diez mujeres apretadas en dos dormitorios, un cuarto de baño. Era una pesadilla. Pero, por desgracia, tratar con el horror no era nada nuevo para Darcy. -Lo siento, Gregori, pero no sé cómo puedo ayudarte.





-Puedes mostrarles cómo conseguir una vida-, susurró. -Alentarlas a ser independientes.





-No me van a escuchar. Me consideran una extraña.





- Puedes hacerlo. Maggie ya está siguiendo tu ejemplo-. Le puso una mano en su hombro. -Tengo fe en ti.





Si sólo ella tuviera algo de eso. Hubo un tiempo en el que tenía mucha confianza. Respiró profundamente. Ella necesitaba que la antigua Darcy regresase. Necesitaba este trabajo.





Gregori miró su reloj. -Tengo una cita dentro de treinta minutos, así que me pondré al día contigo más tarde-. Él miró a su alrededor y sonrió. -Creo que veo algunas bebés que conozco.





Darcy sonrió mientras se alejaba. Gregori era tan encantador. Ella nunca habría sobrevivido sin su amistad.





Maggie se deslizó más cerca, con el ceño fruncido en su rostro joven. -Hay tanta gente aquí. Y parecen más... dramáticos que yo.





-No te preocupes. Te ves adorable-. Al comienzo, Darcy se había horrorizado por la forma en que las damas del harén vestían. Cada una de ellas estaba atrapada en un tiempo distinto, todavía aferrándose a la moda que habían experimentado cuando eran mortales. Las había alentado a modernizarse en sus gustos, pero sólo Maggie y Vanda se habían animado a inventar nuevos looks para todas ellas. El atuendo habitual de Maggie era una falda a cuadros, medias de rejilla, y un jersey negro ajustado para resaltar su generoso pecho.





Darcy se volvió hacia el mostrador de recepción. Parecía estar a una milla de distancia. Aferrando su cartera a su pecho, se mezcló con la multitud con Maggie detrás de ella. Los vampiros se habían reunidos en grupos, hablando y gesticulando frenéticamente con las manos. Darcy pasó un grupo, mirando la gruesa capa de maquillaje y la ropa que mostraba demasiada piel.





¿Qué había pasado con la caballerosidad? Se volvió para comprobar las mujeres del lugar.





- ¿Qué le ha pasado a Gregori?-. Maggie miró por encima de la multitud, con los ojos muy abiertos por la preocupación.





Su baja estatura le facilitaba perder de vista a la gente.





Darcy lo vio con un grupo de mujeres, cada una con el pelo teñido de un color antinatural. Ellas formaban un círculo a su alrededor como un arco iris. Cuando sonreía y hablaba con ellas, sonreían con una risita.





- Él está bien-. Tal vez esas mujeres con el pelo verde, azul, rosa y eran salvajes y malas, pero Darcy pensó que se parecían más al clan Care de osos de peluche.¡ Hola! Mi nombre es vampiro corazón-amoroso.

¿Necesitas un abrazo? Suprimió la imagen con un estremecimiento. ¡Dios mío!, había estado encerrada durante demasiado tiempo.





La recepcionista se estaba pintando las uñas de color rojo sangre brillante para que coincidiese con los aspectos más destacados de su pelo. -"Si estás aquí para las audiciones, firma y espera tu turno-. Ella apuntó con una uña mojada hacia un portapapeles.





Maggie estudió el portapapeles, sus ojos cada vez más abiertos. -Dulce María, voy a ser la número sesenta y dos.





- Sí, esto es como todas las noches-. La recepcionista sopló sobre las uñas. -Pero tú no tendrás que esperar mucho tiempo.





- Muy bien-. Maggie añadió su nombre en la parte inferior de la lista.





- ¿Y tú?- La recepcionista arrugó su nariz hacia el traje de negocios de Darcy.





- Tengo una cita con Sylvester Baco.





- Sí, claro. Si tú estás aquí para conseguir un trabajo de cine, tendrás que esperar tu turno-. La recepcionista señaló el portapapeles.





Darcy pegó una sonrisa en su rostro. -Soy una periodista profesional, y el señor Baco me espera. Mi nombre es Darcy Newhart.





La recepcionista resopló para transmitir lo decepcionada que estaba, después comprobó un documento sobre su escritorio. Su boca se abrió. – De ninguna alocada manera.





- ¿Perdón?-. Darcy preguntó.





- Estás en la lista, pero...- La recepcionista entornó los ojos. -¿Estás segura de que eres Darcy Newhart?





- Sí-. ¿Quién más podía ser? La sonrisa de Darcy se congeló.





- Bueno, esto es realmente raro. Supongo que también puedes verlo. Tercera puerta a la izquierda.





- Gracias-. No era un buen comienzo. Darcy sofocó una sensación de fatalidad. Pasó el escritorio y se dirigió por el pasillo.





- Es mejor que llames a la puerta primero-, le gritó la recepcionista con su voz nasal. -Él puede estar en medio de una audición.





Darcy miró hacia atrás. La recepcionista estaba recostada en su silla, moviendo los dedos en el aire, mientras admiraba su esmalte de uñas. Maggie le dio a Darcy una sonrisa alentadora. Ella esbozó una sonrisa de vuelta, tomó una respiración profunda, y llamó a la puerta.





- Entre-, gritó una voz ronca.





Entró en la habitación y se volvió para cerrar la puerta. Detrás de ella, oyó un sonido curioso. ¿Una cremallera?





Ella se giró para hacer frente a Sylvester Baco. Rondaba los cincuenta años mortales, aunque no había manera de estimar su edad como vampiro. Parcialmente calvo, había adoptado la decisión de mantener el resto de su pelo corto. Su bigote y su barba eran muy cortos y bien peinados, con el pelo oscuro salpicado de gris. Sus ojos de color marrón inmediatamente le dieron un repaso, centrándose en el pecho durante demasiado tiempo.





Ella levantó la cartera de cuero para bloquear su visión.





- ¿Cómo lo haces? Yo…soy…





- Tú eres nueva-. Su mirada se desvió hacia las caderas. -No está mal.





Su rostro se calentó mientras debatía las consecuencias a largo plazo sobre iniciar una entrevista de trabajo dándole bofetadas al empleador. Su dilema fue interrumpido cuando se dio cuenta de que una cabeza rubia apareció lentamente desde detrás del escritorio.





- Lo siento-. Darcy se retiró hacia la puerta. -No me di cuenta de que estaba ocupado.





- No hay problema-. El señor Baco miró a la rubia. -Eso es todo, Tiffany. Puedes… Sacarle brillo a mis zapatos otro día.





Ladeó la cabeza. -¿Tú quieres que yo haga los zapatos también?





- No-, se quejó. -Simplemente vuelve en una semana.





Darcy se dio cuenta de que la cremallera que había oído era real. ¡Dios mío!, si esto era cómo se llevaban a cabo las audiciones, tenía que advertir a Maggie. Siempre había tenido la impresión de que los vampiros preferían el sexo vampírico, un ejercicio puramente mental que se consideraba superior al descuidado y sudoroso sexo mortal. Obviamente, el señor Baco tenía una mente más abierta. Y una cremallera más abierta.





Mientras tanto, Tiffany había saltado sobre sus pies y estaba presionando sus manos sobre sus enormes senos.





- ¿Quieres decir que me volverás a llamar?





- Claro-. El señor Baco le dio unas palmaditas en el trasero. – Ahora vete.





- Sí, señor Baco-. Tiffany realizó un increíble paseo hacia la puerta, consiguiendo contonear las caderas y agitar los pecho todo al mismo tiempo. Ella se inclinó para tomar la perilla de la puerta, sacando su trasero y arqueando la espalda como si el hecho de abrir una puerta pudiera derivar en ataques de orgasmos y éxtasis. Se detuvo a medio camino de la puerta para lanzar una seductora sonrisa de nuevo al señor Baco, a continuación, se fue por el pasillo.





Darcy mantuvo su rostro cuidadosamente en blanco para no mostrar su ira. Ella debería saber que la Red Digital de Vampiros era arcaica, normas de comportamiento chovinistas. Era igual todo en el mundo de vampiros. La mayoría de los vampiros hembras tenían por lo menos cien años de edad. Muchos siglos de antigüedad, por lo que no sabían sobre los avances que las mujeres mortales habían hecho. Ellas no querían saber. Estaban tan seguras de que su propio mundo era muy superior.





El resultado final fue trágico. Los vampiros hembras no tenían ni idea de lo mal que estaban siendo tratadas.





Simplemente aceptaban su destino como normal. Darcy les contó a las mujeres del harén acerca de las valientes mujeres que habían padecido con el fin de obtener el derecho a votar. Su homenaje apasionado había sido tratado como una ridícula tontería. Nadie votó a favor de las mujeres maestros de los aquelarres en el mundo de los vampiros. Que terriblemente plebeyo es aquello.





Pero este era el mundo en el que estaba. Y desde que DVN era la única televisión en el mundo de los vampiros, esto le proporcionaba su única oportunidad para el tipo de trabajo que quería desesperadamente. Y la independencia que ella anhelaba. Así que tenía que ser cortés con el Sr. Baco. Incluso si él era un cerdo machista.





- Vamos, no seas tímida-. El señor Baco descansaba en su silla y apoyó los pies en el escritorio. -Y cierra la puerta, para que podamos tener algo de intimidad-. Le guiñó un ojo.





Los ojos de Darcy temblaron, y rezó para que él no lo interpretase como un guiño. Ella cerró la puerta y se acercó a su escritorio.





- Estoy encantada de conocerle, señor Baco. Soy Darcy Newhart, una periodista profesional de la televisión-. Extrajo su curriculum de su cartera y lo puso sobre su escritorio. -Como puede ver…





- ¿Qué?- Bajó los pies en el suelo. -¿Eres Darcy Newhart?





- Sí. Usted se dará cuenta en mi currículum que he…





- Pero usted es una mujer.





Sus ojos temblaron de nuevo.





- Sí, lo soy, y como puede ver…- señaló una sección de su currículo: -He trabajado varios años en una estación de noticias locales aquí en la ciudad.





- ¡Maldita sea!- El señor Baco golpeó con un puño sobre su escritorio. -Tenías que ser un hombre.





- Le aseguro que he sido una mujer durante toda mi vida.





- ¿Con un nombre como Darcy? ¿Quién demonios llama a una niña Darcy?





- Mi madre lo hizo. Ella era muy aficionada a Jane Austen…





- Entonces, ¡por qué no te llamó Jane! Mierda-. El señor Baco se recostó en la silla mirando hacia el techo.





- Si pudiera ver mi currículum, vería que estoy más que cualificada para una posición en el Nightly News.





- Tú no está cualificada-, murmuró. -Eres una mujer.





- No veo cómo mi género tiene algo que…





De repente se balanceó hacia adelante, sujetándola con una mirada.





- ¿Alguna vez has visto a una mujer en la Nightly News?





- No, pero esta sería una oportunidad ideal para que rectifiquen este error-. Uy. Pobre elección de palabras.





- ¿Error? ¿Estás loca? Las mujeres no trabajan en las noticias.





- Lo hice-. Le señaló con un dedo en su currículum.





Miró hacia abajo.





- Ese es el mundo mortal. ¿Qué demonios saben? Tu mundo es un desastre-. Él rompió en trocitos su papel y lo arrojó a un lado.





Corazón de Darcy cayó en su estómago.





- Podría contratarme para un mes como período de prueba, para que yo pueda demostrar mi capacidad…





- De ninguna manera. Stone me desterraría de este lugar si tratara de emparejarle con un copresentador femenino.





- Entiendo. Él es un presentador de noticias excelente-. Sordo como una roca, era más acertado. -Pero Stone hace todas las historias, quiero decir, hablando durante treinta minutos enteros…





- ¿Y?





- El Nightly News, sería más emocionante y más dinámico si se incluyen los informes de los corresponsales en el terreno. Esa era mi especialidad, y yo estaría encantada de…





- Yo estaba pensando en hacer eso. Y yo estaba pensando en contratarla, pero resultó ser una mujer.





Su corazón se trasladó a unos cuantos centímetros más bajo.

- No consigo entender…





- Las noticias son un negocio serio. No podemos permitir que las mujeres lo hagan. La gente se pierde algo importante, porque estaban mirando sus poco alegres senos.





Sus hombros cayeron, a la vez que lo hicieron sus poco alegres senos. Este era el muro impenetrable del chovinismo masculino vampírico, y una vez más, había dado de golpe en él. Si tan sólo pudiera tener un mazo para darle. O un bate de béisbol para darle en la cabeza en forma de huevo del señor Baco.





- Yo podría trabajar detrás del escenario. Solía escribir mis guiones.





- ¿Puedes escribir?





- Sí.





- ¿Puedes ser divertida?





- Sí-. Sus informes habían sido considerados como humorísticos.





Él la estudió.

- Me pareces un poco inteligente.

Sus ojos se movieron. -Gracias.

- Estamos inundados cada noche con las peticiones de que quieren estar frente a las cámaras. Encontrar a alguien con la inteligencia y experiencia para trabajar detrás de las cámaras es un importante dilema.

- Soy muy buena para resolver problemas.

- ¿Lo eres? Entonces te diré lo que realmente se necesita en el DVN-. Se inclinó hacia delante.-Necesito un gran éxito.

- ¿Con un bate de béisbol? ¿Se refieres a un nuevo espectáculo?

- Sí-. El señor Baco se puso de pie y caminó hacia una pizarra en la pared. -¿No te das cuenta de que, desde que DVN ha estado en el aire, nuestra parrilla de programas nunca ha cambiado?

- Todo el mundo ama sus programas. Sobre todo las telenovelas.

- Es aburrido, mira esto-. Señaló el calendario de mesa, donde se mostraba DVN. -Cada maldita noche, es la misma cosa. Empezamos a las ocho de la mañana con las Noticias de la noche con Stone Cauffyn. Luego, a las ocho y media, con En vivo con los no muertos, nuestra revista de chismes acerca de las celebridades.

- Con Corky Courrant. La vi hace unas semanas en el Baile de Gala de apertura.

El señor Baco se volvió hacia ella, con los ojos muy abiertos.

- ¿Se le invitó a la gala?
-Sí. ... Yo solía ser la asociada de Roman Draganesti.

- ¿Cómo?

- He trabajado a tiempo parcial en RoMatech-. Se había negado a tomar una recomendación de Roman, de modo que Gregori lo había preparado todo para que ella trabajase en un despacho en RoMatech un par de noches a la semana.

Roman había dado el visto bueno, siempre que ningún mortal la viese jamás.

- Draganesti es uno de nuestros principales patrocinadores-. el señor Baco la miraba, mientras se rascaba la barba.

- ¿Qué tan bien lo conoces?

Un rubor se deslizó hasta sus mejillas.

- ... Yo vivía en su casa.
- ¿De veras? ¿Tú estabas en su harén?

- Se podría decir-. Pero ella nunca lo haría.

- Hmm-. El señor Baco recorrió con la mirada recorrió su cuerpo. Claramente, sus habilidades para la escritura estaban siendo consideradas.

Ella levantó la barbilla. -¿Está describiendo el programa?

- Oh, sí-. Se volvió hacia la pizarra. -En el espacio de las nueve, tenemos Con el cambio a Vampiro, protagonizado por Don Orlando de Corazón. Luego, a las diez, tenemos Todos mis vampiros, ya las once, Morgue General. Pero ¿qué ocurre a la medianoche?- Señaló con el dedo en la pizarra.

Darcy frunció el ceño. No había nada allí. ¿Qué había a la medianoche? En esos momentos, por lo general en RoMatech solía estar sumergida hasta las orejas en papeleo aburrido.

- ¡Nada!- El señor Baco gritó. -Empezamos de nuevo y repetimos toda la maldita parrilla. ¡Es patético! La hora de la medianoche debe ser nuestro mayor espectáculo y nunca la pieza de resistencia. Pero tenemos que... nada-. Caminó hacia su escritorio.

Darcy respiró hondo. Esta era su oportunidad de demostrar su valor real.

- Se necesita un nuevo espectáculo, pero no otra telenovela.

- Eso es correcto-. El señor Baco tamborileó detrás de su escritorio. -Tal vez una serie de policías. Un policía vampiro. Podríamos llamarla la sangre y el desorden. Eso sería diferente. ¿Qué cree usted que debo hacer?

Tragó grueso. Ella estrujó su cerebro. ¿Qué había sido su mundo si su rabia de antes se hubiese derrumbado?

- ¿Qué tal un reality show?
Él se dio la vuelta para mirarla.

- ¡Me gusta! ¿Qué podría ser más real que los vampiros? Pero ¿cuál sería la premisa?

Su mente se quedó completamente en blanco. Maldición. Se sentó en una silla y se arregló la cartera en su regazo para darse algún tiempo. Un reality show. ¿Qué es real? ¿El nuevo dilema del harén?

- ¿Qué tal un harén en busca de un nuevo maestro?

- No está mal-. El señor Baco asintió. -Malditamente bueno en realidad. Hey, ¿no fue el harén de donde fue expulsado Draganesti?

- Sí. Corky hizo un reportaje sobre él en directo con los muertos-. Pero ninguna de las damas participó. Era demasiado humillante.

- Ya sabes, algunas de las señoras del harén son famosas. ¿Podría conseguir que hagan el show?

- Yo… Yo creo que sí.

- Conoces a Draganesti muy bien, ¿verdad?- La boca del señor Baco se torció con una sonrisa conocedora. - ¿Podrías conseguir que nos alquilen un gran ático de lujo para el show? Ya sabes, uno de esos ostentosos con una piscina en la azotea.

-Supongo. Tal vez Gregori pueda encontrar algo mejor.

- Tiene que tener una bañera de agua caliente. No se puede tener un reality show sin una bañera de agua caliente.

- Entiendo.

- ¿Y usted tiene experiencia en la televisión?

- Sí-. Darcy miró hacia el papel que ahora elogiaba que estuviese cuidadosamente mecanografiado. -Yo me gradué en periodismo televisivo en la Universidad del Sur de California y trabajé en esa región durante varios años antes de mudarme a Nueva York y conseguí un puesto en la cadena Noticias Locales Cuatro

- Bien, bien-.El señor Baco hizo un gesto con la mano para hacerla callar. -Mira, quiero este reality show. Si puedes conseguirnos un lugar de lujo y garantizar que el viejo harén de Draganesti participará, entonces tienes un trabajo. Directora.

Su corazón dio un vuelco. ¿Directora de un reality show? Muy bien. Ella podría manejar esta situación. Ella tenía que hacerlo. Era esto o nada.

- Entonces, ¿puedes hacerlo? ¿Conseguir el ático y el harén?

- Sí-. Apretó la cartera con un puño con los nudillos blancos. -Me encantaría-. Que Dios la ayude.

- Y no te olvides de la bañera de agua caliente.

- Sueño con ella.
- ¡Genial! Voy a tener una oficina lista para ti mañana por la noche. ¿Cómo quieres llamar el show?

Su mente daba vueltas, en busca de un título conciso. Cómo cavar tu propia tumba en menos de

¿Cinco minutos?

- Bueno, las mujeres van a seleccionar al hombre perfecto para ser su nuevo amo.

El señor Baco se sentó en la esquina de su escritorio y se rascó la barba.

- ¿El hombre perfecto? O ¿el capitán perfecto?

No era suficiente. Darcy cerró los ojos un instante para concentrarse. Maggie pensaría que Don Orlando era el hombre perfecto. ¿Cómo lo llamó?

- ¿Qué tal El hombre más sexy de la tierra?
- ¡Excelente!- El señor Baco sonrió. -Y llámame Sly. Es una abreviatura de Sylvester.
- Gracias... Sly.

- Esto tiene que ser un éxito. No sólo un espectáculo ordinario, pero con giros y sorpresas.

- Sí, por supuesto.

- Las audiciones serán fáciles. Como puedes ver en el vestíbulo, habrá muchos hombres vampiros ensayando para el show.

Darcy hizo una mueca. De alguna manera su idea del hombre más sexy del mundo no incluía el maquillaje.

- ¿Tienen que ser todos vampiros?

Sly resopló. -Estamos hablando de los hombres más atractivos del mundo. Por supuesto que tienen que ser vampiros.

Se dirigió hacia la puerta.

Por supuesto. Darcy estaba de pie, apretando los dientes. Todo el mundo sabía que los vampiros eran superiores en todos los sentidos. Una idea repentina le vino a la cabeza. ¿Por qué no poner a Sly a prueba?

Ella sonrió mientras caminaba hacia la puerta. ¿Así que su jefe quería el programa para incluir algunos giros sorprendentes? No hay problema.

Le daría un espectáculo.

La silla del lector



Libro 06 - La Vida Secreta de un Vampiro


Una típica fiesta de solteros incluye cerveza y mujeres guapas. Una fiesta de vampiros es igual a la anterior, aunque con algunas diferencias en lo que se refiere a la bebida. Y nadie celebra fiestas como las que organiza Jack, el hijo ilegítimo del legendario Casanova.

Cuando una de sus fiestas se desmadra y la oficial Lara Boucher debe intervenir, se da cuenta de inmediato que Jack oculta algo, que a lo mejor tiene que ver con la desaparición de mujeres jóvenes de la ciudad.

“Maravillosamente divertida.”
 
 
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viernes, junio 11, 2010

Saga Love at stake

libro 1Como casarse con un Vampiro Millonario


Roman Draganesti es encantador, atractivo, rico.... y tambien es un vampiro. Pero este vampiro acaba de perder uno de sus colmillos incando los dientes en algo en lo que no debia. Ahora tiene una noche para encontrar a un dentista antes de que sus poderes naturales de curación cierren la herida, convirtiendole en mordedor asimetrico para la eternidad.
Las cosas tampoco van bien para Shanna Whelan. Tras ser testigo de un horrendo crimen, es la siguiente en la lista de la mafia. Y su carrera como dentista parece estar de capa caida por su miedo a la sangre. Cuando Roman la rescata de un intento de asesinato, ella se pregunta si acaba de encontrar al hombre que puede mantenerla con vida. A pesar de que la atraccion ente ellos es inmediata y ardiente, ¿PodráShanna conquistar su miedo a la sangre para arreglar el colmillo de Roman? ¿Y si lo hace, que impedirá que Roman utilice sus colmillos en ella?



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Libro 2 Vamps and the City


Capítulo 1

- Ocho y veinte PM, hombre caucásico, cinco pies de alto, veintitantos años, dejando un Honda Civic blanco-, Austin Erickson murmuró en su mini grabadora. Se ajustó la lente telescópica de sus prismáticos nocturnos y enfocó observando todo el aparcamiento. El tipo no parecía estar armado. Más importante aún, él llevaba una taza tamaño king-size de café gourmet y una bolsa de rosquillas. Hombre de suerte. Normalmente, esí sería considerado... bueno, normal. Pero este era el estacionamiento del vampiro Digital Red. Nada era normal aquí. Especialmente después del atardecer.

Austin cambió sus prismáticos por una cámara de 35 mm y volvió a mirar al tipo.

- El sujeto es humano. Entró.

¿El tipo tomaba el desayuno dentro de DVN? ¿No se da cuenta de que podría ser el desayuno? Un corte de luz iluminó el estacionamiento, y luego desapareció lentamente cuando la puerta se cerró.

Era ya de noche, una vez más. Austin había estacionado su Acura negro en la esquina de este lote, en Brooklyn. El gran almacén que contenía DVN estaba oscuro, todas las ventanas estaban tapadas. Sólo tres letras, DVN, brillaban con luces fluorescentes en rojo sobre la puerta laqueada de negro.

Con un suspiro, dejó caer su cámara en el asiento del pasajero. Supuso que el chico estaría bien. Austin había estado observando al vampiro propietario de la televisora hace cuatro noches ahora, y cada noche, varias personas se aventuraron en su interior. Su conclusión, en realidad DVN contrató a un puñado de mortales. ¿Los pobres saben que están trabajando para criaturas demoníacas? ¿Estarán sus mentes controladas? Tal vez los vampiros ofrecen un gran plan dental.

Cualesquiera que sean sus razones para estar allí, por lo que Austin podría decir, todos los seres humanos salían de trabajar a las cinco de la mañana, todavía vivos y aparentemente en buen estado de salud. Extraño, pero entonces, había un montón de cosas extrañas sobre el mundo de los vampiros.

Él se enteró de su existencia hace unas seis semanas, cuando al oficial de operaciones de la Agencia Central de Información (CIA) Sean Whelan lo habían transferido al equipo de Vigilancia. Sean había explicado lo vicioso que son estos vampiros asesinos, por lo que Austin estaba deseoso de proteger a los inocentes. Él esperaba acción, mucha acción, clavando estacas de madera en desagradables criaturas verdes con la carne podrida y la frente llena de baches. En su lugar, había encontrado una red de televisión donde los vampiros se veían y actuaban como seres humanos.

De hecho, la única manera que Austin podría identificar a un humano de un vampiro era mirando a través de la Cámara de 35 mm. Tanto los vivos, como muertos vivientes resaltaban en una cámara digital, pero los vampiros no pueden aparecer en un 35-mm por la misma razón que nunca se ven en un espejo. Su imagen no puede ser reflejada.
Colocó el 35mm hasta el suelo del asiento del pasajero. El resto de su equipo estaba allí, gafas de visión nocturna, cámara digital con lente nocturna, una Glock con balas de plata, un ordenador portátil, y su nuevo y favorito, visor de vídeo CV-3. Dios, amaba trabajar para la CIA. Él tenía lo último en tecnología.

También tenía una caja de estacas de madera. Hechas en China por una empresa especializada en palillos. La caja estaba sobre el asiento trasero de su coche, abierta y lista para emergencias.

Abrió su computadora portátil en el asiento del pasajero tecleó la frecuencia secreta para entrar encubierto en transmisiones de DVN. La pantalla de entrada apareció en el monitor. Bueno, el noticiero vampiro seguía en pie. Y libres para ser tomados. Naturalmente, nadie podía imaginar que sus transmisiones secretas serían violadas, y no colocaron suficiente seguridad a sus archivos. Todo era indicativo de lo que Austin consideró su debilidad más obvia. Su arrogancia. Colocó su USB de 10Gb y comenzó a grabar toda la información.

Esta era su misión, en las afueras de DVN, adquirir información, y lo más importante, conocer el paradero de la hija de Sean, estaba cautiva. La última vez que había visto a Shanna fue hace ocho días en el Parque Central. Ella había estado rodeada de un ejército de Vampiros escoceses. Para Austin, ella se veía como un cautivo dispuesto, pero Sean insistió en que le lavaron el cerebro. Terriblemente superados en número, forzaron al equipo de vigilancia a retirarse, Shanna Whelan quedó atrás.

Sean se puso furioso. El vigilaba con estacas el apartamento de Romano Draganesti cada noche, pero hasta ahora, no había señales de su hija. Se le había ordenado a Garrett vigilar el aquelarre ruso en Brooklyn. Alyssa estaba vigilando las Industrias RoMatech. La chica nueva, Emma, estaba en la oficina en Midtown y revisaba los informes de la policía para detectar cualquier participación de vampiros. Austin estaba en DVN viendo, la instalación y las transmisiones.

Se puso el visor de vídeo CV-3. Las gafas especiales lo liberaron de tener que mirar la pantalla de su ordenador. Él podría continuar escaneando el estacionamiento mientras DVN juega en una pantalla virtual delante de sus ojos.

Según el locutor DVN, el aquelarre ruso estaba sumergido en el caos. Algunos de los miembros hombres del aquelarre se niegan a aceptar dos mujeres como maestros. Una guerra civil podría estallar. Austin sonrió para sus adentros. Dejemos que los fangosos vampiros se maten los unos a los otros.

Se sirvió una taza de café de su termo. Santa cafeína, él lamentaba que no fuese gourmet. Y un par de bocadillos estaría bien. Debería haber confiscado esos buñuelos que llevaba el muchacho como pruebas. Mientras bebía, un comercial empezó. Una mujer atractiva solicitó su deliciosa bebida baja en colesterol y azúcar. Sangre Lite.

Austin casi se ahogo, escupió el café por todo el volante antes de que lograra tragar. ¿Alimentos para la dieta de vampiros? Cogió una toalla vieja para limpiar el desorden. Lo siguiente fue el programa vampiro de entrevistas con celebridades, protagonizada por Corky Courrant. Miró a los pechos de la anfitriona. Esas tenían que ser implantes.

Su atención se desvió cuando una foto apareció en la pantalla junto a la cabeza de Corky. Una

foto de Draganesti.

- ¡Nunca lo vas a creer!- Corky exclamó con una sonrisa. -El soltero más codiciado en América se va a casar! Sí, Roman Draganesti, maestro del aquelarre vampiro de la de la Costa Este, inventor multimillonario de la sangre sintética y Cocina de Fusión, y Director General de RoMatech Industrias ha anunciado su compromiso. ¡Y nunca van a creer quien es la suertuda novia! ¡Manténgase sintonizado!

Otro comercial comenzó, esta vez para una pasta de dientes especial para vampiro, garantizando que blanqueará sus colmillos o le devolverán su dinero. Austin se preguntó si había una dama vampiro en casa, lanzando mal de ojos porque el superbachelor Roman Draganesti se casa con alguien más. Todo sonaba muy raro. Podían los vampiros realmente ¿enamorarse? ¿Y dónde harán sus votos matrimoniales? Sin duda, los demonios no van a la iglesia. ¿Y cómo podrían prometerse "hasta que la muerte los separe" si ya estaban muertos?

Una cosa era segura. La novia es mejor que no sea Shanna Whelan. Sean iría super armado. Literalmente. Probablemente detone un camión cargado de C4 en el Upper East Side, donde se encuentra adosado Draganesti.

Corky llegó de nuevo. Otra foto se muestra.
- Oh, mierda-. Austin hizo una mueca. Era una imagen de Draganesti y Shanna Whelan juntos.

- ¿Puedes creerlo?- Corky chilló. - ¡Roman Draganesti se casa con una mortal!

El santo matrimonio. Austin se sacó el visor de video CV-3 y lo dejó al lado de su ordenador portátil. Esta fue la peor noticia. Con un gemido, se inclinó hacia adelante y chocó la frente contra el volante. Sean querrá tomar represalias. Y sólo había cinco agentes en el equipo de vigilancia. Ellos los superaban en número para tratar de hacer algo. Y todavía no sabía dónde estaba Shanna. Ese maldito Draganesti la ocultó.

Austin estaba demasiado tenso para sentarse en el coche. Tenía que hacer algo. La unidad de disco USB todavía estaba grabando, así que no tenía necesidad de quedarse. Miró a su alrededor en el estacionamiento. Había treinta y siete coches, y la mayoría de ellos pertenecían a los muertos vivientes. Si tomaba sus placas, podría obtener sus nombres y empezar a compilar una base de datos de los vampiros conocidos.

Cogió su cámara digital y salió del coche. Estaba casi terminando de tomar las imágenes de las placas cuando el flash brillante de los faros azotó la oscuridad. Otro coche estaba entrando en el lote. Un Lexus negro de cuatro puertas.

Se mantuvo agachado, Austin se lanzó desde la cubierta de un coche a otro hasta que estuviese seguro de que el Lexus se estacionó. El zoom de la lente de la cámara se abrió en silencio y captó una placa de Nueva York.

La puerta del conductor se abrió, y salió un hombre alto, vestido con un traje caro. Austin tomó la imagen. Luego, la puerta del acompañante se abrió y una joven salió.





Joven, mi culo. Austin, apretó los dientes mientras espetó su imagen. Podría vestir como una adolescente con su falda escocesa y medias de red, pero si fuera un vampiro, podía ser mayor que la suciedad.





Desafortunadamente, no había manera de poder decir si estaban vivos o no-muertos con la

cámara digital. Necesitaba el 35-mm. Corrió a su coche, abrazando la sombra de una alta pared de ladrillos. Entonces, él la escuchó. Una tercera puerta del coche cerrarse. Se acercó alrededor de un gran SUV y alcanzó a ver el pelo rubio. La última vez que había visto a Shanna, había sido rubia. ¿Podría ser? Se acercó un poco más, permaneciendo oculto. Su boca se abrió. Ella no es Shanna. Ella es la perfección.





Siempre se había considerado a sí mismo un hombre de cara, o más importante, un hombre que

primero mira a los ojos de una mujer para tener una idea de su alma. No es posible con ésta, ya que sólo podía ver su perfil. Su nariz era pequeña, pero su boca era ancha y femenina. Una combinación dinamita, y definitivamente encendió la mecha. Él tomó unas cuantas fotos.

Su pelo largo era una mezcla de miel, marrón, oro, platino besado por el sol. Sostenido por unas peinetas que brillaban en la oscuridad y rogó que se las quitara. Su pelo es muy merecido de unas cuantas fotos.





Supuso que era de unos cinco pies de alto. Tenía que ser alta porque su cabeza era visible sobre los coches sus pechos suavemente curvados. Santas glándulas mamarias, fue suficiente para convertir a un hombre de cara en un hombre de mama. Gracias a Dios por la lente del zoom.

Salió del coche, y se alejó en unas piernas aparentemente largas. Su falda apretada tenía una abertura que se estremecía con cada paso para revelar unos pocos centímetros de sus muslos delgados.





Joder, era suficiente para convertir a un hombre de mama recién convertido en un hombre de pierna.





Pero entonces, vio cómo su falda estrecha esbozaba sus caderas y su trasero. Bollos de santa miel.





Valía una foto o dos. Y ciertamente suficiente como para convertir a un hombre de piernas conocedor de un buen botín.





Espera un minuto. Ese traje azul no se veía como algo que un vampiro use. Por lo general, ellos iban vestidos más llamativos. ¡Por supuesto! Ella no puede ser un vampiro. Ella parecía demasiado vibrante para ser una no-muerta. ¿Y si ella era inocente y los dos que van con ella son vampiros? Podrían llevarla a la guarida de los demonios. Maldita sea. No en su turno.





Se enderezó y se detuvo con un gemido silencioso. Idiota. Dejaba que su polla pensara. La hermosa mujer no era una prisionera. Ella estaba caminando hacia la entrada de DVN con determinación en sus piernas largas.





Tenía que saberlo. Vampiro o mortal, ¿que era ella? El trío había llegado a la entrada de la DVN. Austin corrió a su coche, abrió la puerta y agarró el 35- mm. Miró a través del visor. Oscuridad total. Con una maldición entre dientes, quitó la tapa del lente y planteó la cámara una vez más. Nada. La puerta de la DVN estaba abierta, pero no había nadie. Bajó la cámara.





Ahora podía ver el hombre manteniendo la puerta abierta y la mujer más baja estaba entrando. Definitivamente eran vampiros. Pero ¿qué pasa con la rubia bonita?





¡Mierda! Él la echará de menos. Se subió al coche, y se estremeció cuando sus jeans cortaron sobre su ingle inflamada. Tenía que ser humana. No podía estar lujurioso por un demonio muerto. ¿O sí?





***





Darcy Newhart se detuvo bruscamente en el interior del vestíbulo de la DVN. Apenas podía ver la decoración en negro y rojo, la sala estaba llena de gente. Tenía que haber más de cincuenta Vampiros aquí, todos charlando con entusiasmo. ¡Dios mío!, ¿todos buscan empleo?

Gregori chocó con su espalda.





- Lo siento-, murmuró, con la mirada fija en la habitación.





- No me esperaba tanta gente.





Sus manos temblaban cuando se aseguró de que las peinetas estaban todavía sosteniendo su pelo largo. Revisó su cartera de cuero una vez más. Su cuidadosamente escrito resumen todavía estaba allí, como hace cinco minutos. ¿Cómo podría competir con tantos? ¿Es una broma? Ella nunca conseguiría este trabajo. Los familiares tentáculos del pánico se enroscaban alrededor de ella, empujando el aire de sus pulmones. Ella nunca sería libre. Ella nunca podría escapar.





- Darcy-. La voz aguda de Gregori pasó a través del pánico. Esperó hasta que ella encontrara sus ojos, entonces él le dio la mirada.





En el primer año de su confinamiento forzoso, Gregori se había convertido en un buen amigo y pilar de apoyo, en repetidas ocasiones le decía: Este es el único mundo que tenemos ahora. Trata con él.





Ahora, sólo tenía que mirarla para recordarle ser fuerte. Ella asintió y enderezó los hombros.





- Voy a estar bien.





Él la sostenía con sus suaves ojos marrones suaves. - Sí, lo estarás.





Maggie ajustó los pliegues de su falda corta de cuadros. - Estoy muy nerviosa. ¿Qué pasa si veo a Don Orlando? ¿Qué voy a decir?





- ¿Don quién? -. Gregori preguntó.





- Don Orlando de Corazón-, Maggie repitió su nombre en un susurro reverente. -Él es la estrella de Vuelta Como un Vampiro.





Gregori frunció el ceño. - ¿Por eso has venido? ¿A babearte sobre las estrellas? Pensé que querías dar apoyo moral a Darcy.





- Yo-, Maggie insistió. -Pero entonces, pensé que si Darcy puede encontrar un trabajo, tal vez yo puedo, también. Así que decidí hacer una audición para una telenovela.





- ¿Quieres ser actriz?- Gregori preguntó.





- Oh, yo no sé nada de actuación. Yo sólo quiero estar con Don Orlando-. Maggie juntó las manos en su pecho y lanzó un largo suspiro. -Él es el hombre más sexy en la tierra.





Gregori le dirigió una mirada dudosa. - Está bien. ¡Buena suerte con eso! Disculpa-. Agarró el brazo de Darcy y la arrastró unos metros. -Tienes que ayudarme. El harén de señoras me está volviendo loco.





- Bienvenido al club. Yo estaba lista para una celda acolchada hace cuatro años.





- Hablo en serio, Darcy.





Ella resopló. Así era ella. Esto había extendido su cordura hasta el borde cuando había descubierto la existencia de vampiros. Pero ¿para una mujer moderna que se ve obligada a vivir con un harén de vampiros y obedecer los dictados de un maestro? Es más de lo que podía soportar.





Había tratado de escapar una vez, pero Connor había localizado su paradero y golpeó su espalda

como una mascota perdida. Incluso ahora, la humillación se sentía en su estómago. Su nuevo amo, Roman, se sentó para escuchar la conferencia de la empresa. Sabía demasiado. El mundo de los mortales creía que estaba muerta. Debido a su trabajo en la televisión mortal, su rostro era reconocible para millones de personas. Ella tuvo que permanecer oculta. Pero la buena noticia fue que estaría a salvo y protegida dentro de los límites de su harén. Roman le había explicado todo con calma y suavemente, mientras ella permanecía en un silencio furioso y ganas de gritar.





Atrapados. Durante cuatro largos años. Al menos el reciente compromiso de Román le había puesto de buen humor. Por último, había accedido a dejar de aventurarse en el mundo, siempre y cuando sea el mundo de los vampiros.





- No puedo tomarlo-. Gregori le dirigió una mirada desesperada. Darcy sabía que ya estaba lamentando su haber aceptado la oferta del harén de Roman. -Me costó una semana desplazar tu equipaje. La princesa Joanna tenía cincuenta y dos cajas. Y Cora Lee tenía otros tantos baúles.





- Treinta y cuatro-, Darcy murmuró. -Es por todas las enaguas que lleva. Ocupan una gran parte de la habitación.





- Habitación que no tengo-. Gregori pasó una mano por el espeso pelo castaño. -Cuando me ofrecí a recibirlas, no me di cuenta de que venían con tanta basura. Y están actuando como si pensasen en quedarse para siempre.





- Entiendo. Estoy atascada aquí también-. Diez mujeres apretadas en dos dormitorios, un cuarto de baño. Era una pesadilla. Pero, por desgracia, tratar con el horror no era nada nuevo para Darcy. -Lo siento, Gregori, pero no sé cómo puedo ayudarte.





-Puedes mostrarles cómo conseguir una vida-, susurró. -Alentarlas a ser independientes.





-No me van a escuchar. Me consideran una extraña.





- Puedes hacerlo. Maggie ya está siguiendo tu ejemplo-. Le puso una mano en su hombro. -Tengo fe en ti.





Si sólo ella tuviera algo de eso. Hubo un tiempo en el que tenía mucha confianza. Respiró profundamente. Ella necesitaba que la antigua Darcy regresase. Necesitaba este trabajo.





Gregori miró su reloj. -Tengo una cita dentro de treinta minutos, así que me pondré al día contigo más tarde-. Él miró a su alrededor y sonrió. -Creo que veo algunas bebés que conozco.





Darcy sonrió mientras se alejaba. Gregori era tan encantador. Ella nunca habría sobrevivido sin su amistad.





Maggie se deslizó más cerca, con el ceño fruncido en su rostro joven. -Hay tanta gente aquí. Y parecen más... dramáticos que yo.





-No te preocupes. Te ves adorable-. Al comienzo, Darcy se había horrorizado por la forma en que las damas del harén vestían. Cada una de ellas estaba atrapada en un tiempo distinto, todavía aferrándose a la moda que habían experimentado cuando eran mortales. Las había alentado a modernizarse en sus gustos, pero sólo Maggie y Vanda se habían animado a inventar nuevos looks para todas ellas. El atuendo habitual de Maggie era una falda a cuadros, medias de rejilla, y un jersey negro ajustado para resaltar su generoso pecho.





Darcy se volvió hacia el mostrador de recepción. Parecía estar a una milla de distancia. Aferrando su cartera a su pecho, se mezcló con la multitud con Maggie detrás de ella. Los vampiros se habían reunidos en grupos, hablando y gesticulando frenéticamente con las manos. Darcy pasó un grupo, mirando la gruesa capa de maquillaje y la ropa que mostraba demasiada piel.





¿Qué había pasado con la caballerosidad? Se volvió para comprobar las mujeres del lugar.





- ¿Qué le ha pasado a Gregori?-. Maggie miró por encima de la multitud, con los ojos muy abiertos por la preocupación.





Su baja estatura le facilitaba perder de vista a la gente.





Darcy lo vio con un grupo de mujeres, cada una con el pelo teñido de un color antinatural. Ellas formaban un círculo a su alrededor como un arco iris. Cuando sonreía y hablaba con ellas, sonreían con una risita.





- Él está bien-. Tal vez esas mujeres con el pelo verde, azul, rosa y eran salvajes y malas, pero Darcy pensó que se parecían más al clan Care de osos de peluche.¡ Hola! Mi nombre es vampiro corazón-amoroso.

¿Necesitas un abrazo? Suprimió la imagen con un estremecimiento. ¡Dios mío!, había estado encerrada durante demasiado tiempo.





La recepcionista se estaba pintando las uñas de color rojo sangre brillante para que coincidiese con los aspectos más destacados de su pelo. -"Si estás aquí para las audiciones, firma y espera tu turno-. Ella apuntó con una uña mojada hacia un portapapeles.





Maggie estudió el portapapeles, sus ojos cada vez más abiertos. -Dulce María, voy a ser la número sesenta y dos.





- Sí, esto es como todas las noches-. La recepcionista sopló sobre las uñas. -Pero tú no tendrás que esperar mucho tiempo.





- Muy bien-. Maggie añadió su nombre en la parte inferior de la lista.





- ¿Y tú?- La recepcionista arrugó su nariz hacia el traje de negocios de Darcy.





- Tengo una cita con Sylvester Baco.





- Sí, claro. Si tú estás aquí para conseguir un trabajo de cine, tendrás que esperar tu turno-. La recepcionista señaló el portapapeles.





Darcy pegó una sonrisa en su rostro. -Soy una periodista profesional, y el señor Baco me espera. Mi nombre es Darcy Newhart.





La recepcionista resopló para transmitir lo decepcionada que estaba, después comprobó un documento sobre su escritorio. Su boca se abrió. – De ninguna alocada manera.





- ¿Perdón?-. Darcy preguntó.





- Estás en la lista, pero...- La recepcionista entornó los ojos. -¿Estás segura de que eres Darcy Newhart?





- Sí-. ¿Quién más podía ser? La sonrisa de Darcy se congeló.





- Bueno, esto es realmente raro. Supongo que también puedes verlo. Tercera puerta a la izquierda.





- Gracias-. No era un buen comienzo. Darcy sofocó una sensación de fatalidad. Pasó el escritorio y se dirigió por el pasillo.





- Es mejor que llames a la puerta primero-, le gritó la recepcionista con su voz nasal. -Él puede estar en medio de una audición.





Darcy miró hacia atrás. La recepcionista estaba recostada en su silla, moviendo los dedos en el aire, mientras admiraba su esmalte de uñas. Maggie le dio a Darcy una sonrisa alentadora. Ella esbozó una sonrisa de vuelta, tomó una respiración profunda, y llamó a la puerta.





- Entre-, gritó una voz ronca.





Entró en la habitación y se volvió para cerrar la puerta. Detrás de ella, oyó un sonido curioso. ¿Una cremallera?





Ella se giró para hacer frente a Sylvester Baco. Rondaba los cincuenta años mortales, aunque no había manera de estimar su edad como vampiro. Parcialmente calvo, había adoptado la decisión de mantener el resto de su pelo corto. Su bigote y su barba eran muy cortos y bien peinados, con el pelo oscuro salpicado de gris. Sus ojos de color marrón inmediatamente le dieron un repaso, centrándose en el pecho durante demasiado tiempo.





Ella levantó la cartera de cuero para bloquear su visión.





- ¿Cómo lo haces? Yo…soy…





- Tú eres nueva-. Su mirada se desvió hacia las caderas. -No está mal.





Su rostro se calentó mientras debatía las consecuencias a largo plazo sobre iniciar una entrevista de trabajo dándole bofetadas al empleador. Su dilema fue interrumpido cuando se dio cuenta de que una cabeza rubia apareció lentamente desde detrás del escritorio.





- Lo siento-. Darcy se retiró hacia la puerta. -No me di cuenta de que estaba ocupado.





- No hay problema-. El señor Baco miró a la rubia. -Eso es todo, Tiffany. Puedes… Sacarle brillo a mis zapatos otro día.





Ladeó la cabeza. -¿Tú quieres que yo haga los zapatos también?





- No-, se quejó. -Simplemente vuelve en una semana.





Darcy se dio cuenta de que la cremallera que había oído era real. ¡Dios mío!, si esto era cómo se llevaban a cabo las audiciones, tenía que advertir a Maggie. Siempre había tenido la impresión de que los vampiros preferían el sexo vampírico, un ejercicio puramente mental que se consideraba superior al descuidado y sudoroso sexo mortal. Obviamente, el señor Baco tenía una mente más abierta. Y una cremallera más abierta.





Mientras tanto, Tiffany había saltado sobre sus pies y estaba presionando sus manos sobre sus enormes senos.





- ¿Quieres decir que me volverás a llamar?





- Claro-. El señor Baco le dio unas palmaditas en el trasero. – Ahora vete.





- Sí, señor Baco-. Tiffany realizó un increíble paseo hacia la puerta, consiguiendo contonear las caderas y agitar los pecho todo al mismo tiempo. Ella se inclinó para tomar la perilla de la puerta, sacando su trasero y arqueando la espalda como si el hecho de abrir una puerta pudiera derivar en ataques de orgasmos y éxtasis. Se detuvo a medio camino de la puerta para lanzar una seductora sonrisa de nuevo al señor Baco, a continuación, se fue por el pasillo.





Darcy mantuvo su rostro cuidadosamente en blanco para no mostrar su ira. Ella debería saber que la Red Digital de Vampiros era arcaica, normas de comportamiento chovinistas. Era igual todo en el mundo de vampiros. La mayoría de los vampiros hembras tenían por lo menos cien años de edad. Muchos siglos de antigüedad, por lo que no sabían sobre los avances que las mujeres mortales habían hecho. Ellas no querían saber. Estaban tan seguras de que su propio mundo era muy superior.





El resultado final fue trágico. Los vampiros hembras no tenían ni idea de lo mal que estaban siendo tratadas.





Simplemente aceptaban su destino como normal. Darcy les contó a las mujeres del harén acerca de las valientes mujeres que habían padecido con el fin de obtener el derecho a votar. Su homenaje apasionado había sido tratado como una ridícula tontería. Nadie votó a favor de las mujeres maestros de los aquelarres en el mundo de los vampiros. Que terriblemente plebeyo es aquello.





Pero este era el mundo en el que estaba. Y desde que DVN era la única televisión en el mundo de los vampiros, esto le proporcionaba su única oportunidad para el tipo de trabajo que quería desesperadamente. Y la independencia que ella anhelaba. Así que tenía que ser cortés con el Sr. Baco. Incluso si él era un cerdo machista.





- Vamos, no seas tímida-. El señor Baco descansaba en su silla y apoyó los pies en el escritorio. -Y cierra la puerta, para que podamos tener algo de intimidad-. Le guiñó un ojo.





Los ojos de Darcy temblaron, y rezó para que él no lo interpretase como un guiño. Ella cerró la puerta y se acercó a su escritorio.





- Estoy encantada de conocerle, señor Baco. Soy Darcy Newhart, una periodista profesional de la televisión-. Extrajo su curriculum de su cartera y lo puso sobre su escritorio. -Como puede ver…





- ¿Qué?- Bajó los pies en el suelo. -¿Eres Darcy Newhart?





- Sí. Usted se dará cuenta en mi currículum que he…





- Pero usted es una mujer.





Sus ojos temblaron de nuevo.





- Sí, lo soy, y como puede ver…- señaló una sección de su currículo: -He trabajado varios años en una estación de noticias locales aquí en la ciudad.





- ¡Maldita sea!- El señor Baco golpeó con un puño sobre su escritorio. -Tenías que ser un hombre.





- Le aseguro que he sido una mujer durante toda mi vida.





- ¿Con un nombre como Darcy? ¿Quién demonios llama a una niña Darcy?





- Mi madre lo hizo. Ella era muy aficionada a Jane Austen…





- Entonces, ¡por qué no te llamó Jane! Mierda-. El señor Baco se recostó en la silla mirando hacia el techo.





- Si pudiera ver mi currículum, vería que estoy más que cualificada para una posición en el Nightly News.





- Tú no está cualificada-, murmuró. -Eres una mujer.





- No veo cómo mi género tiene algo que…





De repente se balanceó hacia adelante, sujetándola con una mirada.





- ¿Alguna vez has visto a una mujer en la Nightly News?





- No, pero esta sería una oportunidad ideal para que rectifiquen este error-. Uy. Pobre elección de palabras.





- ¿Error? ¿Estás loca? Las mujeres no trabajan en las noticias.





- Lo hice-. Le señaló con un dedo en su currículum.





Miró hacia abajo.





- Ese es el mundo mortal. ¿Qué demonios saben? Tu mundo es un desastre-. Él rompió en trocitos su papel y lo arrojó a un lado.





Corazón de Darcy cayó en su estómago.





- Podría contratarme para un mes como período de prueba, para que yo pueda demostrar mi capacidad…





- De ninguna manera. Stone me desterraría de este lugar si tratara de emparejarle con un copresentador femenino.





- Entiendo. Él es un presentador de noticias excelente-. Sordo como una roca, era más acertado. -Pero Stone hace todas las historias, quiero decir, hablando durante treinta minutos enteros…





- ¿Y?





- El Nightly News, sería más emocionante y más dinámico si se incluyen los informes de los corresponsales en el terreno. Esa era mi especialidad, y yo estaría encantada de…





- Yo estaba pensando en hacer eso. Y yo estaba pensando en contratarla, pero resultó ser una mujer.





Su corazón se trasladó a unos cuantos centímetros más bajo.

- No consigo entender…





- Las noticias son un negocio serio. No podemos permitir que las mujeres lo hagan. La gente se pierde algo importante, porque estaban mirando sus poco alegres senos.





Sus hombros cayeron, a la vez que lo hicieron sus poco alegres senos. Este era el muro impenetrable del chovinismo masculino vampírico, y una vez más, había dado de golpe en él. Si tan sólo pudiera tener un mazo para darle. O un bate de béisbol para darle en la cabeza en forma de huevo del señor Baco.





- Yo podría trabajar detrás del escenario. Solía escribir mis guiones.





- ¿Puedes escribir?





- Sí.





- ¿Puedes ser divertida?





- Sí-. Sus informes habían sido considerados como humorísticos.





Él la estudió.

- Me pareces un poco inteligente.

Sus ojos se movieron. -Gracias.

- Estamos inundados cada noche con las peticiones de que quieren estar frente a las cámaras. Encontrar a alguien con la inteligencia y experiencia para trabajar detrás de las cámaras es un importante dilema.

- Soy muy buena para resolver problemas.

- ¿Lo eres? Entonces te diré lo que realmente se necesita en el DVN-. Se inclinó hacia delante.-Necesito un gran éxito.

- ¿Con un bate de béisbol? ¿Se refieres a un nuevo espectáculo?

- Sí-. El señor Baco se puso de pie y caminó hacia una pizarra en la pared. -¿No te das cuenta de que, desde que DVN ha estado en el aire, nuestra parrilla de programas nunca ha cambiado?

- Todo el mundo ama sus programas. Sobre todo las telenovelas.

- Es aburrido, mira esto-. Señaló el calendario de mesa, donde se mostraba DVN. -Cada maldita noche, es la misma cosa. Empezamos a las ocho de la mañana con las Noticias de la noche con Stone Cauffyn. Luego, a las ocho y media, con En vivo con los no muertos, nuestra revista de chismes acerca de las celebridades.

- Con Corky Courrant. La vi hace unas semanas en el Baile de Gala de apertura.

El señor Baco se volvió hacia ella, con los ojos muy abiertos.

- ¿Se le invitó a la gala?
-Sí. ... Yo solía ser la asociada de Roman Draganesti.

- ¿Cómo?

- He trabajado a tiempo parcial en RoMatech-. Se había negado a tomar una recomendación de Roman, de modo que Gregori lo había preparado todo para que ella trabajase en un despacho en RoMatech un par de noches a la semana.

Roman había dado el visto bueno, siempre que ningún mortal la viese jamás.

- Draganesti es uno de nuestros principales patrocinadores-. el señor Baco la miraba, mientras se rascaba la barba.

- ¿Qué tan bien lo conoces?

Un rubor se deslizó hasta sus mejillas.

- ... Yo vivía en su casa.
- ¿De veras? ¿Tú estabas en su harén?

- Se podría decir-. Pero ella nunca lo haría.

- Hmm-. El señor Baco recorrió con la mirada recorrió su cuerpo. Claramente, sus habilidades para la escritura estaban siendo consideradas.

Ella levantó la barbilla. -¿Está describiendo el programa?

- Oh, sí-. Se volvió hacia la pizarra. -En el espacio de las nueve, tenemos Con el cambio a Vampiro, protagonizado por Don Orlando de Corazón. Luego, a las diez, tenemos Todos mis vampiros, ya las once, Morgue General. Pero ¿qué ocurre a la medianoche?- Señaló con el dedo en la pizarra.

Darcy frunció el ceño. No había nada allí. ¿Qué había a la medianoche? En esos momentos, por lo general en RoMatech solía estar sumergida hasta las orejas en papeleo aburrido.

- ¡Nada!- El señor Baco gritó. -Empezamos de nuevo y repetimos toda la maldita parrilla. ¡Es patético! La hora de la medianoche debe ser nuestro mayor espectáculo y nunca la pieza de resistencia. Pero tenemos que... nada-. Caminó hacia su escritorio.

Darcy respiró hondo. Esta era su oportunidad de demostrar su valor real.

- Se necesita un nuevo espectáculo, pero no otra telenovela.

- Eso es correcto-. El señor Baco tamborileó detrás de su escritorio. -Tal vez una serie de policías. Un policía vampiro. Podríamos llamarla la sangre y el desorden. Eso sería diferente. ¿Qué cree usted que debo hacer?

Tragó grueso. Ella estrujó su cerebro. ¿Qué había sido su mundo si su rabia de antes se hubiese derrumbado?

- ¿Qué tal un reality show?
Él se dio la vuelta para mirarla.

- ¡Me gusta! ¿Qué podría ser más real que los vampiros? Pero ¿cuál sería la premisa?

Su mente se quedó completamente en blanco. Maldición. Se sentó en una silla y se arregló la cartera en su regazo para darse algún tiempo. Un reality show. ¿Qué es real? ¿El nuevo dilema del harén?

- ¿Qué tal un harén en busca de un nuevo maestro?

- No está mal-. El señor Baco asintió. -Malditamente bueno en realidad. Hey, ¿no fue el harén de donde fue expulsado Draganesti?

- Sí. Corky hizo un reportaje sobre él en directo con los muertos-. Pero ninguna de las damas participó. Era demasiado humillante.

- Ya sabes, algunas de las señoras del harén son famosas. ¿Podría conseguir que hagan el show?

- Yo… Yo creo que sí.

- Conoces a Draganesti muy bien, ¿verdad?- La boca del señor Baco se torció con una sonrisa conocedora. - ¿Podrías conseguir que nos alquilen un gran ático de lujo para el show? Ya sabes, uno de esos ostentosos con una piscina en la azotea.

-Supongo. Tal vez Gregori pueda encontrar algo mejor.

- Tiene que tener una bañera de agua caliente. No se puede tener un reality show sin una bañera de agua caliente.

- Entiendo.

- ¿Y usted tiene experiencia en la televisión?

- Sí-. Darcy miró hacia el papel que ahora elogiaba que estuviese cuidadosamente mecanografiado. -Yo me gradué en periodismo televisivo en la Universidad del Sur de California y trabajé en esa región durante varios años antes de mudarme a Nueva York y conseguí un puesto en la cadena Noticias Locales Cuatro

- Bien, bien-.El señor Baco hizo un gesto con la mano para hacerla callar. -Mira, quiero este reality show. Si puedes conseguirnos un lugar de lujo y garantizar que el viejo harén de Draganesti participará, entonces tienes un trabajo. Directora.

Su corazón dio un vuelco. ¿Directora de un reality show? Muy bien. Ella podría manejar esta situación. Ella tenía que hacerlo. Era esto o nada.

- Entonces, ¿puedes hacerlo? ¿Conseguir el ático y el harén?

- Sí-. Apretó la cartera con un puño con los nudillos blancos. -Me encantaría-. Que Dios la ayude.

- Y no te olvides de la bañera de agua caliente.

- Sueño con ella.
- ¡Genial! Voy a tener una oficina lista para ti mañana por la noche. ¿Cómo quieres llamar el show?

Su mente daba vueltas, en busca de un título conciso. Cómo cavar tu propia tumba en menos de

¿Cinco minutos?

- Bueno, las mujeres van a seleccionar al hombre perfecto para ser su nuevo amo.

El señor Baco se sentó en la esquina de su escritorio y se rascó la barba.

- ¿El hombre perfecto? O ¿el capitán perfecto?

No era suficiente. Darcy cerró los ojos un instante para concentrarse. Maggie pensaría que Don Orlando era el hombre perfecto. ¿Cómo lo llamó?

- ¿Qué tal El hombre más sexy de la tierra?
- ¡Excelente!- El señor Baco sonrió. -Y llámame Sly. Es una abreviatura de Sylvester.
- Gracias... Sly.

- Esto tiene que ser un éxito. No sólo un espectáculo ordinario, pero con giros y sorpresas.

- Sí, por supuesto.

- Las audiciones serán fáciles. Como puedes ver en el vestíbulo, habrá muchos hombres vampiros ensayando para el show.

Darcy hizo una mueca. De alguna manera su idea del hombre más sexy del mundo no incluía el maquillaje.

- ¿Tienen que ser todos vampiros?

Sly resopló. -Estamos hablando de los hombres más atractivos del mundo. Por supuesto que tienen que ser vampiros.

Se dirigió hacia la puerta.

Por supuesto. Darcy estaba de pie, apretando los dientes. Todo el mundo sabía que los vampiros eran superiores en todos los sentidos. Una idea repentina le vino a la cabeza. ¿Por qué no poner a Sly a prueba?

Ella sonrió mientras caminaba hacia la puerta. ¿Así que su jefe quería el programa para incluir algunos giros sorprendentes? No hay problema.

Le daría un espectáculo.

La silla del lector



Libro 06 - La Vida Secreta de un Vampiro


Una típica fiesta de solteros incluye cerveza y mujeres guapas. Una fiesta de vampiros es igual a la anterior, aunque con algunas diferencias en lo que se refiere a la bebida. Y nadie celebra fiestas como las que organiza Jack, el hijo ilegítimo del legendario Casanova.

Cuando una de sus fiestas se desmadra y la oficial Lara Boucher debe intervenir, se da cuenta de inmediato que Jack oculta algo, que a lo mejor tiene que ver con la desaparición de mujeres jóvenes de la ciudad.

“Maravillosamente divertida.”
 
 
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